NATACIÓN

La natación sale de su burbuja

Desde este viernes al domingo se abre la temporada de competiciones con el Nacional de Invierno de piscina corta en Castellón con la baja de Mireia.

Xavi Casademont.
Xavi Casademont.

Antes de que la COVID-19 provocara la suspensión de los Juegos y un cambio brusco en la rutina de los deportistas, la natación española se entrenaba día y noche para el Nacional de Primavera de Sabadell. Un torneo del que debía salir la convocatoria para Tokio 2020. Ocho meses después, y tras la reestructuración del deporte mundial, otro Nacional, el de Invierno, despierta de nuevo la ilusión de la natación española, que por fin podrá salir de su burbuja y competir.

Desde este viernes y hasta el domingo la piscina Gaetà Heguet de Castellón acogerá 122 pruebas con la participación de más de 70 clubes. El sistema de competición será a contrarreloj en sesiones de mañana y tarde, y la principal ausencia es la de Mireia Belmonte, que prefiere centrarse en el Meeting de Rotterdam (Holanda) del 4 al 6 de diciembre, la primera oportunidad para obtener de manera oficial la mínima olímpica.

La baja de la badalonesa no quita glamour a un campeonato que servirá para ver el estado de los nadadores tras este extenso periodo de hibernación. En el camino los integrantes de la selección española y de edades solamente han podido participar en dos pruebas, en Portugal y Francia, y han intentando no perder el entusiasmo en sus grupos de entrenamiento, con el soporte de psicólogos y poniendo el foco en "mejorar cada día", como comentó recientemente a AS Jordi Jou, técnico del CN Sant Andreu.

Joan Lluís Pons y Jessica Vall.

Nombres propios que en dos semanas buscan la mínima

Varios nombres estarán encima de la mesa en Castellón. El primero de ellos, Lidón Muñoz. La nadadora local regresa después de cinco semanas en la burbuja de Budapest, en la segunda edición de la International Swimming Legaue (ISL), después de un "aprendizaje unico". La velocista espera corrobar su mejora en piscina de 25 metros. Le siguen sus compañeros de equipo Jessica Vall, Joan Lluis Pons o África Zamorano, que han estado un mes en Pas de la Casa (Andorra) y esperan acercarse ya a sus mejores registros.

Del sur y de Madrid proceden los otros dos focos. El primero de ellos regresa de Granada, de una concentración de altura en Sierra Nevada, con los nadadores del grupo de Fred Vergnoux, como Jimena Pérez, y de los de Xavi Casademont, entre ellos Alba Vázquez. Pese a su juventud, la onubense quiere acudir ya a Tokio en los 400 estilos, prueba en la que logró el oro mundial júnior. El año de margen le ha sentado a las mil maravillas.

Nadadores como Hugo González, César Castro o Juan Segura esperan también regresar con buenas sensaciones. El pacense fue el último nadador en competir cuando España empezaba su largo confinamiento en marzo, y su despedida fue con el récord de España de 200 libre. Un epílogo que marca el camino del prólogo para Tokio que arranca este fin de semana.