GOLF | ABIERTO DE ESTADOS UNIDOS

Jon Rahm: "El de Nueva York es un campo duro y complicado"

El vizcaíno llega en segunda posición del ranking, y tras dos días de entrenamientos decidirá la táctica a seguir en el segundo grande de la temporada

Jon Rahm en el entrenamiento del martes
JAMIE SQUIRE AFP

El golfista vizcaíno Jon Rahm llega al Abierto de Estados Unidos, que se disputa de jueves a domingo en el histórico recorrido de Winged Foot, en las afueras de Nueva York, en el segundo puesto del ránking mundial y como el mejor posicionado de los españoles.

"Lo jugué hace una semana y media y me pareció un campazo", dijo Jon Rahm, uno de los cinco españoles en esta 120 edición del US Open, junto con el castellonense Sergio García, el grancanario Rafa Cabrera Bello, el guipuzcoano Adrián Otaegui y el amateur barcelonés Eduard Rousaud.

"Es un campo muy difícil y está muy duro y muy rápido. No sé como voy a jugarlo", comentó Rahm, que va a jugar nueve hoyos en las jornadas de práctica del martes y el miércoles antes de plantear su estrategia para su quinto Abierto de Estados Unidos en una de las sedes más complicadas de los grandes.

En un año atípico para el calendario del golf profesional como consecuencia de la pandemia, Jon Rahm ha logrado ganar dos torneos del circuito estadounidense (PGA Tour) y ponerse número uno del mundo en dos ocasiones, librando un duelo constante con el actual líder del ránking mundial, el estadounidense Dustin Johnson, que podría repetirse esta semana.

El US Open, que se disputa normalmente a mediados de junio, es el segundo grande de este año después del PGA Championship celebrado en agosto con la victoria del estadounidense Collin Morikawa, la suspensión del Open Británico y el aplazamiento del Masters de Augusta a mediados de noviembre.

"Si sigue haciendo buen tiempo en Nueva York durante estos días el campo va a mantenerse duro y complicado", confirmó a Sergio García, ganador del Masters de 2017 y el único español que repite participación en Winged Foot después del trágico US Open de 2006, en el que ganó con +5 el australiano Geoff Ogilvy en un final rocambolesco.

"Recuerdo lo que pasó con Phil y sobre todo la dificultad del campo", dijo García acerca de la debacle de los estadounidenses Phil Mickelson y Jim Furyk y el escocés Colin Montgomerie, que entregaron el US Open a Ogilvy en el último hoyo.

"La dificultad no va a cambiar y hay que intentar lidiar con las condiciones de esta semana lo mejor posible", agregó García, que juega esta semana su vigésimo primer US Open, un torneo que no ha ganado, pero en el que ha terminado entre los diez primeros en cinco ocasiones (2002, 2005, 2009, 2011 y 2016).

Por su parte, Rafa Cabrera Bello no ha logrado superar la parte media de la tabla de clasificación y aspira a mejorar sus resultados en su séptima participación en un Abierto de Estados Unidos.

Adrián Otaegui y el jugador aficionado Eduard Rousaud se estrenan en el US Open gracias a sus respectivas posiciones en el Circuito Europeo y el ránking mundial amateur, en año inusual por la suspensión de la fase habitual de clasificación.