BOXEO

Rompecabezas en los pesados

Eddie Hearn, promotor de Anthony Joshua y Dillian Whyte, hizo unas declaraciones en las que incluyó un nuevo factor que podría retrasar el duelo entre campeones.

Eddie Hearn prioriza a Whyte ante Fury antes que a Joshua.
Reuters

El boxeo es un deporte muy cambiante. Hacer planes a más de una pelea vista es muy arriesgada. Cualquier acción puede dejar por los suelos a la gran estrella y quebrar todos los pensamientos futuros que había. Pese a esa volatilidad, hace una semanas los equipos de Anthony Joshua y Tyson Fury confirmaron que habían llegado a un acuerdo económico para que ambos se enfrentasen, dos veces, en 2021. Antes, los dos campeones mundiales del peso pesado debían superar de manera satisfactoria sus compromisos adquiridos.

Joshua ante Pulev, y Fury frente a Wilder. La primera parece fácil para AJ. En la segunda, el 'Gypsy King' es muy favorito, pero si alguien puede cambiar todo en un segundo es el 'Bombardero de Bronce'. Imaginando que ambos acaban con el brazo en alto, todos los aficionados fantasean ya con la primera unificación total del pesado. Pero ojo, no será fácil. El primero en alzar la voz fue Paco Valcárcel, presidente de la WBO. El duelo ante Pulev se realizará por una defensa obligatoria de la IBF, y el puertorriqueño sabe que el siguiente en la lista sería él y no está dispuesto, al menos de momento, a ceder su posición.

Los problemas con los organismos podían entrar dentro de lo normal. Por parte de Fury, Dillian Whyte lleva mucho tiempo a la espera de disputar el Mundial absoluto (es monarca interino) y también podrían obligar a esa pelea. Compartiendo manager con Joshua, lo lógico es que Eddie Hearn templase los ánimos, pero el británico ha sorprendido. En una entrevista a uno de sus patrocinadores, JD Sports, fue claro con el futuro de Fury: "Bajo mi punto de vista, deberían darle prioridad a Dillian Whyte en lugar de al combate entre Anthony Joshua y Fury. Se merece esa pelea, le han dicho que será para febrero de 2021 y nosotros haremos todo lo posible", apuntó.

Sin duda sorprende, pero la jugada puede dar un doble sentido. Primero dar tiempo a Joshua de que tenga otra defensa y así satisfacer a la WBO para que no le retire el título, ya que si es desposeído de un cinturón la unificación no sería completa y perdería caché. Y la segunda, también por el tiempo, debido a que quizá AJ no pelee en 2020. De momento no hay fecha pactada y la situación mundial de la pandemia puede cambiar el escenario en días. El movimiento no era esperado (antes, Whyte debe ganar a Povetkin en agosto), pero deja a las claras la complejidad del rompecabezas del peso pesado. Todos quieren su parte del pastel, pero la afición sabe lo que quiere: campeón contra campeón.