RUGBY

Sorpresa: Dan Carter vuelve a Nueva Zelanda con los Blues

El histórico apertura de los All Blacks, de 38 años, estaba libre tras cancelarse la Top League japonesa. Formará pareja con su heredero en la Selección, Beauden Barrett.

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Dan Carter
GABRIEL BOUYS AFP

La pandemia de coronavirus ha provocado la suspensión o cancelación de todas las grandes competiciones de rugby y eso ha dado lugar a algunos movimientos de jugadores importantes. Ninguno como el anunciado este jueves. Dan Carter, el histórico apertura de los All Blacks campeones del mundo en 20111 y 2015, vuelve a casa.

Lo hace de la manos de los Auckland Blues de Beauden Barrett (antes, de 2003 a 2015, jugó para los Crusaders), el hombre que recogió el testigo de sus manos en el 10 de la Selección kiwi cuando se retiró del rugby internacional hace cinco años. "Estaba pensando que la próxima semana sería frenética, pero esto... diablos", le soltó Barrett a su predecesor este martes en el primer entrenamiento juntos.

Carter, que cuenta ya 38 años, formaba parte desde 2018 de los Kobelco Steelers de la Top League japonesa. La cancelación de esta competición despejó el camino para su retorno a casa cinco años después de firmar por el Racing 92 de París en su segunda (tuvo un breve paso por Perpignan entre 2008 y 2009) aventura fuera de Aotearoa ('La tierra de la gran nube blanca', como los nativos maoríes denominan al archipiélago neozelandés). Ese mismo puente aéreo Japón-Nueva Zelanda ha cogido otro destacado All Black, el segunda línea Sam Whitelock, de vuelta en los Crusaders tras un breve paso por los Panasonic Wild Knights.

La apuesta por Carter de los Blues tiene el asterisco de su edad y de qué nivel podrá ofrecer un jugador que lleva tiempo parado en el Super Rugby Aotearoa, el invento de la Federación Neozelandesa para evitar desplzamientos en tiempos de coronavirus, que involucrará durante 10 jornadas (ida y vuelta) a las cinco franquicias del país que normalmente disputan el Super Rugby. Él mismo cree que necesitará tiempo para adaptarse: "Es una oportunidad de ponerme las botas juegue o no juegue. Llevo sin jugar muchos meses así que tardaré unas semanas antes de estar listo para ser tenido en cuenta. Estoy en forma pero no en la suficiente para jugar al rugby". "Algunos de los chicos se están pellizcando. No saben si darle la mano o pedirle un autógrafo", aseguró por su parte el martes el entrenador del equipo, Leon McDonald.

Sea como sea, los Blues tendrán en nómina al autor de 1.598 puntos (líder histórico en este campo) en 112 apariciones con la camiseta de los All Blacks, un jugador que ha ganado dos mundiales seguidos, tres veces el Super Rugby y nueve veces el Tres Naciones/Rugby Championship. En el mejor de los casos, podrán juntarle sobre el campo con su más celebrado heredero. Y esa es una posibilidad por la que merece la pena apostar.