NATACIÓN

"Seguimos sin entender por qué Messi puede entrenar y Carolina y Mireia no pueden"

Vergnoux y Rivas, entrenadores de la nadadora y la jugador de bádminton, se quejan: "Te puedes tomar una cerveza en un bar y ellas no pueden entrenarse".

Mireia Belmonte y Carolina Marín.
Esteban Cobo

"Carolina Marín nunca había estado dos meses sin tocar un volante", comentó Fernando Rivas, su entrenador. "Hemos perdido 800 kilómetros de entrenamiento. Es todo desconocido, no sabemos cómo volverán los deportistas", añadió Fred Vergnoux, técnico de Mireia Belmonte. Ambos fueron protagonistas de una conferencia organizada por Banco Santander (Talks 123Acorrer) en la que coincidieron en quejarse de la forma en la que el fútbol y el baloncesto están realizando la desescalada respecto a deportes individuales que cuentan con deportistas icónicos del deporte español.

"Podemos entrar en muchas polémicas. Soy fan del fútbol y me gusta el Barcelona, he conocido a jugadores. No puedo entender por qué hay tanta diferencia. Invito a los del fútbol para que entiendan lo que es ganar un oro olímpico. No critico el fútbol, que es ultra profesional. Hay que darles las gracias porque nos ayuda mucho con dinero. Pero la norma es para todos. No entiendo por qué Messi se entrena y Mireia no”, argumentó el francés, que ya lleva 10 años en España.

Sigue el hilo Rivas, que extendió el argumento: "Que en un deporte individual no pueda entrenar y los colectivos sí... Los bares se abren y las piscinas no. Es difícil de entender. Se utiliza el fútbol para entretener a la gente, como los gladiadores en la época romana. Si un equipo de fútbol entrena, ¿cómo no van poder entrenar Mireia y Carolina? Me resulta llamativo que cuando se suben al podio todos somos muy españoles. Nos sale la hispanidad por los cuatro costados, como decía el monologuista Goyo Jiménez. Ahora es cuando hay que demostrar que se trate todo con equidad”.

Marín, a la espera del resultado del test para entrenar el lunes

Mientras Mireia Belmonte espera la reapertura del CAR de Sant Cugar para tocar agua nueve semanas después, Carolina Marín también aguarda en casa los resultados de los tests serológicos y de PCR para poder acudir el lunes a Madrid a reanudar los entrenamientos. "Hemos ido sumando estrés este año, así esta calma nos favorece", comentó su técnico. "No hemos estado tanto tiempo sin golpear un volante, veremos si le da el primer día", bromeó Rivas.

El año de Carolina ha estado marcado por el accidente de su padre ("hacíamos videollamadas desde el hospital"), por la recuperación de la lesión y por el intento de ser cabeza de serie en los Juegos. Tres condicionantes que, ahora con el aplazamiento olímpico, cobran menor importancia teniendo en cuenta que quedan 14 meses para Tokio 2020. "Tenemos que ir de manera progresiva", recalcó Rivas.

El entrenador coge el hilo de las últimas palabras de Carolina Marín y repite que el objetivo de la onubense es el oro olímpico. En este periodo, al margen de entrenar el aspecto físico y corregir otros tácticos mediante visualizaciones, han intentando incidir en el factor mental. "Hay situaciones difíciles de gestionar que generan un grado de frustración tremenda, que no dependen de ella y eso le crea emociones negativas. María (la psicóloga) fue muy hábil en cómo podemos trasladar esa frustración de tu vida a situaciones en la pista para poder aplicar las mismas técnicas", comentó.