BOXEO

Evander Holyfield anuncia su vuelta al boxeo... ¿contra Tyson?

El excampeón de los pesados (57 años) también volverá con fines benéficos, como Iron Mike... y el boxeo sueña con un revancha del 'Combate del mordisco'.

Imagen del combate entre Mike Tyson y Evander Holyfield de 1997.

El boxeo, un deporte exagerado y pantagruélico en el que el show importa tanto como el combate, se frota ya las manos ante la posibilidad de un tercer choque entre Mike Tyson y Evander Holyfield. Primero fue 'Iron Mike' quien anunció su vuelta, con 53 años, para realizar combates benéficos y ayudar a “personas sin hogar y con problemas de drogas”. Unos días después ha sido 'The Real Deal', con 57 ya, quien ha desvelado que volverá a subirse al ring para conseguir fondos para el programa 'Unite 4 Our Fight' de su fundación, que trabaja con niños desfavorecidos.

Las peticiones de los aficionados por las redes no se hicieron esperar ante la posibilidad de un evento' vintage' con dos de los mejores pesos pesados de la historia. ¿Qué combate haría saltar la banca de la beneficencia? Sin duda, una revancha de 'The Sound and the Fury', el segundo episodio de su rivalidad en el que un poseído Tyson se transformó en un caníbal y arrancó de un mordisco un trozo de la oreja derecha de Holyfield. El guiñapo de carne cayó en el cuadrilátero del MGM de Las Vegas y una carrera, la del destructor de Brooklyn, rodó definitivamente por la cuesta abajo.

Un Tyson ya disminuido por la droga y que había pasado tres años en prisión por la violación de Desiree Washington, había perdido frente a Holyfield, con el título mundial de la AMB en juego, en noviembre de 1996. La revancha se fijó para el 28 de junio de 1997. Con 65 millones de dólares de bolsa y casi dos millones de personas pasando por taquilla en PPV. Sonó el gong y el de Atlanta, diez centímetros más alto, hizo rodar peligrosamente su cabeza contra la de 'Iron' en el 'clinc', con lo que provocó un corte en una ceja de su rival. De repente, en el tercer asalto, Tyson decidió tomarse la justicia por su mano y mordió a Holyfield, que comenzó a botar dando alaridos de dolor. Descalificado.

“Solo deseaba matarlo. Todo el mundo podía ver lo descarados que eran sus cabezazos. Estaba encolerizado. Era un soldado falto de disciplina y perdí los papeles”, contó después Tyson en su autobiografía 'Undisputed Truth'. “Yo no pensaba en el boxeo cuando le mordí la oreja. No me preocupaba. Está mal lo que hice, muy mal. Me volví loco. Fueron las drogas”, contó años más tarde en una entrevista en The Guardian.

Tyson se bajó del ring en 2005 con un récord de 50 victorias (44 por KO) y seis derrotas. Holyfield (44-10-2) apuró su carrera hasta 2011. Doce años después se reconciliaron en el programa de Oprah Winfrey. Incluso, rodaron un anuncio juntos en el que se ve a Tyson devolviendo a Holyfield el trozo de oreja en una cajita...

Tyson perdió todo su dinero, vendió autógrafos por Las Vegas y ahora posee una boyante empresa de cultivo de cannabis. Hace unos días colgó un vídeo que se ha hecho viral en el que deja dos crochets demoledores y le ha llegado ya una oferta de un millón de dólares para estrenarse en Australia contra Sonny Bill Williams, un ex allblack. Holyfield, que tuvo 11 hijos (uno es boxeador y otro juega en la NFL), tampoco fue ducho con las inversiones. En 2008 subastó su mansión (109 habitaciones y 17 cuartos de baño), luego montó una promotora de boxeo y se asoció con un banco de criptomonedas. ¿Volverán a cruzar cuero? El boxeo sueña.