SOLIDARIDAD

Los ases emocionan: "Hay que ayudar a los que lo pasan mal"

Nadal, Djokovic, Gasol, Alonso, los Sainz, Busquets, Casillas, Carbonell y Marín participaron en un especial de radio con el fin de impulsar la recaudación de fondos para la Cruz Roja.

Los deportistas más importantes de España, en algunos casos también del mundo, e incluso extranjeros como Novak Djokovic, se han unido con el fin de recaudar fondos en un momento de crisis sin precedentes a causa de la pandemia del coronavirus. Para darle un nuevo empujón al proyecto Cruz Roja Responde frente al COVID-19, con el que la institución pretende conseguir 11 millones de euros para ayudar a 1.350.000 personas, Rafa Nadal y Pau Gasol participaron en un programa especial que emitieron simultáneamente la Cope y Onda Cero, El Partidazo en El Transistor. Ellos idearon la campaña #NuestraMejorVictoria para implicar al mundo del deporte en ese plan solidario, y varios de los que se unieron a la iniciativa del jugador de baloncesto y el tenista, como Fernando Alonso, Djokovic, que fue la gran sorpresa desde Marbella, Carlos Sainz padre e hijo, Sergio Busquets, Iker Casillas, Ona Carbonell y Carolina Marín, también intervinieron en el espacio radiofónico desde sus casas.

"Hay que ayudar en la medida que sea posible a la gente que lo está pasando mal", dijo Nadal, el primero en hablar desde su casa de Porto Cristo después de comentar sus peripecias en la cocina (“Tuve dos problemas; mi madre me hizo el boicot, porque iba a ser mi ayudante, mi pinche y se fue; y quería intentar que no saliera ninguna marca y puse la batidora al revés y el cable se fue por dentro, un follón”) y el hecho de que ha ganado "un poco de peso, pero controlado". “Al principio las noticias eran tan terribles que se había difícil tener ganas de nada. Hacía las cosas, pero con poca ilusión por levantarme y estar mejor. Fue un shock. Estaba todo el día pendiente de la televisión, de escuchar lo que me contaban y era todo negativo, luego volví a mis rutinas, a la preparación física mañana y tarde, y a pensar en positivo", confesó el balear, que desde Indian Wells, justo antes de volver a España, lo veía todo "aún muy lejano, pero conociendo ya la situación de Italia pensé, 'esto nos va llegar a todos'. En la casa del dueño del torneo, que no podíamos dar abrazos a los empleados de la casa". Ahora, lo que menos le preocupa "es el tenis". "Hago mi trabajo para que el cuerpo no se atrofie más de lo que esté. Esto es serio y va para largo y hay tanta gente sufriendo tanto que lo de menos es el deporte".

De la misma opinión es su gran rival en el circuito, Djokovic: "Estamos en España con toda la familia, siguiendo las instrucciones como todo el país. Lo que hay ahora supera nuestro deporte. Estoy listo para jugar, pero será en los próximos meses. Ahora estamos en casa con la familia, con alegría porque es algo no habitual al estar siempre viajando. En un futuro creo que vamos a vivir aquí. Perdonad por mi español”, dijo el serbio, número uno del mundo. Nadal le agradeció su gesto de ayuda a la causa: "Sólo le puedo agradecer el detalle que tuvo con nuestro país porque realmente lo necesita".

Después habló Gasol, gran amigo de Rafa: "Me mandó un par de mensajes, primero para ver cómo estaba y después para ver qué podíamos hacer. Quedamos para llamarnos y él me dijo que estaba muy afectado, viéndolo de cerca con gravedad. Yo también estaba preocupado porque sabía que esto iba a llegar también a Estados Unidos, donde estoy. Queríamos ver cómo podíamos hacer un esfuerzo conjunto para animar a todo el deporte a unirse a nosotros". ·"Todo ahora es bastante similar a lo que ocurre en todos los países, hay que estar en casa, salir con máscara, las medidas se han ido endureciendo y haciéndose más serias. El daño que está causando el virus es brutal. Lo más duro es que un familiar se muera sin poder despedirte, darle un último abrazo o enterrarle. Eso no lo he tenido que sufrir, pero pienso en las muchas familias que han tenido que sufrir eso. A mis padres (médico y sanitario retirados) les dije que se aislaran y se protegieran porque tenía contactos que me habían avisado de lo que podía ocurrir. Llevan más de un mes confinados", dijo el de Sant Boi, que no sabe qué hará cuando todo esto termine. “La situación de incertidumbre no me permite tener muchas respuestas sobre mi futuro. Me he montado un gimnasio en casa, en el garaje, y dejo que mi pie se recupere, lo que pasará luego es una hipótesis”. Después dio las gracias a todos los que han colaborado en la campaña y animar al resto a que lo hagan: "Quiero agradecer al deporte y a todas las personas que han contribuido, deportistas, federaciones, ligas… a todos los compañeros, su participación. Llevamos más de siete millones, nos falta ese último empujón llegar a los 11 y ayudar a esas 1.350.000 personas. Ha sido una muestra enorme de esfuerzo y coordinación en un momento muy difícil. Animo a todos los que no se han sumado aún”.

Motor, fútbol y dos campeonas

Tras Gasol apareció Alonso, uno de los primeros que se sumó a la iniciativa solidaria. "Estoy súper agradecido y orgulloso de Pau y Rafa, y de lo que hacen por España. Cuando vi la iniciativa por redes sociales, en cinco minutos hice mi donación. Chapó por ellos", dijo el dos veces campeón de Fórmula 1. "Mi hermana es médico, mi cuñado también, mi novia es italiana. Me chocaba que se retrasaran las precauciones y animaba a la gente a que se quedara en casa. Nunca vi clara la magnitud de la tragedia que se nos venía encima. No sabía que esto iba a tener esa repercusión en todo el mundo", continúo tras bromear sobre la posibilidad de llevar en su coche a Gasol y a Nadal. "A Pau no sé dónde le iba a meter". El asturiano fue conciliador al valorar la situación provocada por el COVID-19: "El virus era nuevo para todos y ha sorprendido a países, médicos y científicos. Ahora estamos parados y con la desgracia de todas las familias que han perdido gente, a mí me ha tocado con algún amigo. Es realmente triste". Y contó un poco su día a día: “Tenemos las mismas reglas que en España. Tengo una cinta de correr que me ha dado la vida. Estoy en Suiza. Suelo correr a 11 o 12, y el tiempo, depende; hago dos horas al día a distintas velocidades”. También comentó el revuelo por sus opiniones de contenido político: "No me he quedado mal, solo triste porque se pudiera malinterpretar una cosa en un momento tan triste en el que tenemos que estar todos más unidos. Solo quería que mi país estuviera lo mejor preparado posible, pero sin ningún tipo de política".

Tras un piloto, otros dos, los Sainz, Carlos padre e hijo. “Llevamos un mes aguantándonos. Los Sainz no pasamos mucho tiempo en casa. Se hace más llevadero el día haciendo ejercicio. Pero según pasan las semanas tienes más método y se pasa mejor", dijo el patriarca, que ya barruntaba algo de lo que vendría cuando competía en el Dakar: "Conozco a un compañero que se quedó una semana por allí con neumonía; fue el último gran evento deportivo que se pudo celebrar". Sainz Jr. apostó por la cautela al hablar de una posible vuelta a la actividad: "Creo esto se tiene que acabar, pero creo que sería bastante imprudente volver sin total seguridad. Hay que esperar a esos test que están llegando a todos los países. Y poco a poco recuperar la normalidad. Cuanto más viajo, más me duele lo que pasa en España. Un jueves en Australia, pensé, qué hago aquí corriendo una carrera de Fórmula 1 cuando allí se está poniendo la cosa fea”.

Después del motor, turno para el fútbol con Sergio Busquets e Iker Casillas. · “Se hace difícil vivir esto. La situación la veíamos lejos, pero cuando te toca es muy duro ver los problemas que hay con la sanidad, la incertidumbre, las muertes, todo lo que ocurre", dijo el centrocampista del Barcelona, que vaciló al portero del Oporto y excompañero en la Selección: "Es sorprendente que Casillas esté en esta iniciativa, porque le cuesta mucho ayudar económicamente". “Es un crío, no sabe lo que dice”, le replicó Casillas, que restó importancia a su intención de presidir la RFEF y habló de cómo han controlado el virus en Portugal: “Hay temas más importantes que la presidencia. Si soy franco, es difícil hablar de cualquier cosa ahora. Lo que menos me preocupa es eso, quiero que la gente vuelva a salir a la calle y vivir con tranquilidad. Aunque si Busi votase, a mí no me votaría”. Luego reconoció que tuvo ciertos temores: “Soy del grupo de riesgo por mis problemas de salud. En Portugal se puede salir. Sólo hay 600 muertos y se reaccionó pronto. Lo hicieron bastante bien para ser un país pequeño en cuanto a gente. Actuaron de manera muy rápida y pararon el golpe de este tsunami”. Iker reconoció que lo pasó mal por sus problemas de corazón: “Le doy valor a lo que está pasando y entiendo que alguna gente tenga un poco más de miedo. Yo al principio está acongojado. El Iker de antes no tiene nada que ver con el de ahora; a mucha gente esto le va a cambiar la manera de pensar”. Busquets contó su plan de trabajo domiciliario y dio su opinión sobre el posible reinicio de la temporada futbolística: “Tenemos una pauta semanal con los preparadores físicos para ponernos en forma y hacer ejercicios en casa. En el jardín he tocado el balón y tengo cinta y bici. Pero va a ser complicado que se pueda volver a entrenar y no sé si se reanudará la Liga; la con concentración de varios meses la veo muy difícil”.

Al final del programa, les llegó el turno a las chicas que tantos éxitos dan al deporte español. Ona Carbonell, la gran nadadora artística que ha sido medallista olímpica, mundial y continental, relató la inquietud que le provocó la pandemia por su embarazo, el primero que experimenta (espera el alumbramiento para primeros de agosto): "Estaba con un poco más de miedo. Entendí que toda precaución es poca oyendo a gente profesional que te tranquiliza. Estoy en casa todo el día, sólo salí para la eco de las 20 semanas. Paso mucho tiempo cocinando con aprovechamiento y también me entretengo con una mesa de pin pon. Estoy cogiéndole el tranquillo". La catalana no quiso dejar escapar la oportunidad de ser agradecida con todos: "Quería darle las gracias a Rafa y a Pau por su iniciativa. La sociedad en este país nos ha dado mucho y el deporte tiene que poner su granito de arena”. Después entró en antena otra crack, la campeona de los Juegos de Río 2016, Carolina Marín. "Hago como cualquier deportista, adaptarme lo mejor posible. Cuando no llueve. salgo al patio y le doy a la bici estática. No hago nada de bádminton. No sé qué será de mí cuando vuelva a coger una raqueta y un volante. Lo que más echo de menos estando en Huelva es darle abrazos y besos a mi familia. Y ahora no salgo nada”.

Poético colofón

Belén Viloria, directora de comunicación de la Cruz Roja, representó la institución que está detrás de todo esto: "Hay que destacar la solidaridad de los grandes y de los pequeños. Rafa y Pau son los referentes de los más grandes, pero representan también a los pequeños. Lo grande y lo pequeño hace que todos nos unamos, y gracias a ellos, que han hecho que se movilice su entorno, todo ha sumado". Y la cantante Vanesa Martín, que también colaboró en el proyecto, puso el broche de oro a una noche de estrellas con su canción Porque queramos vernos. Al fin y al cabo, lo que buscan para todos los ases del deporte con #NuestraMejorVictoria.