ATLETISMO | MUNDIALES | FINAL DE ALTURA (19:15)

Barshim juega en casa: "La presión me anima"

El atleta qatarí vivió un mal 2018, ya que tuvo que pasar por el quirófano tras una rotura de tobillo. Ahora, cumple un sueño compitiendo en Doha.

Barshim juega en casa: "La presión me anima"
REUTERS

Pegada al Estadio Internacional Khalifa está la Academia Aspire, donde se formó el atleta qatarí Mutaz Essa Barshim, que hoy (19:20) busca revalidar su oro en altura en los Mundiales de Doha, ante su gente, que acudirá en mayor número a verle, a pesar de haber atravesado dos temporadas difíciles por las lesiones.

El atleta qatarí vivió un mal 2018, ya que tuvo que pasar por el quirófano tras una rotura de tobillo, que lo alejó de las pistas durante casi un año. “Ya no busco récords, sólo quiero saltar y estar bien, y deseo hacerlo de nuevo en Doha”, decía a AS. Su sueño se ha cumplido, porque Barshim ha vuelto a la acción. Fue en junio pasado cuando comenzó a coger ritmo. En Sopot, donde voló a 2,27 y fue segundo en la Diamond League de Londres, algo que le da mucha esperanza antes de competir ante su gente.

Barshim, de origen sudanés y nacido en Doha, se considera el mejor deportista en Qatar, con sus dos medallas olímpicas (plata y bronce), que le sitúan en un lugar muy especial para los seguidores del deporte en el país y también para el gobierno, que le ofrece un apoyo incondicional, algo que se vio muy claro con los anuncios que rodaron ayer pidiendo a los ciudadanos qatarís que vayan al estadio para apoyar a su estrella mundial.

“La presión me anima para dar lo mejor, lo que quiero es ganar en cualquier lugar, y más cuando cuento con el apoyo en mi familia apoyándome en el estadio, juego en casa y ante mi gente. Ando bien de forma, y aspiraba a llegar a la final y estoy allí”, dijo Barshim, Pasó con 2,29, su mejor salto del año.

Barshim afrontará muchos retos en la final del Mundial, el primero, responder a su afición, el segundo, demostrar que está recuperado y el tercero, batir al bielorruso, Maksim Nedasekau, que tiene la mejor marca del año (2,35). En su día trató de buscar la gloria de batir el récord de Sotomayor (2,45). En el intento, su tobillo quebró. Ahora vuelve a volar. “¿What’s the gravity? (¿Qué es la gravedad?”, es su lema. Hoy juega en casa.