Australia
25
FIN
29
Gales

RUGBY | MUNDIAL

Un Dragón de dos caras tumba a Australia para liderar su grupo

Gales brilló en la primera parte y sufrió en la segunda para vencer a Australia y hacerse con el liderato del grupo D. Georgia ganó a Uruguay.

0

Era el capítulo 43 de la rivalidad entre Australia y Gales y tuvo todos los ingredientes de un gran partido de rugby. Intensidad, alternativas, a ratos orden, a ratos caos y dos propuestas diferentes que encontraron acomodo en distintos momentos del partido. Se impuso finalmente (25-29) un Dragón de dos caras. Dominante en la primera mitad, más manso en la segunda. Por momentos pareció perderle la cara al partido. Pero el oficio es el oficio y el vigente campeón del 6 Naciones está mostrando el suyo en lo que va de Mundial. 

Salieron en tromba los de Gatland, con el cuchillo entre los dientes, y no tardaron ni un minuto en sumar. Llegaron bien a la presión del kickoff, recuperaron el oval y, tras un par de fases para fijar, Biggar enchufó un drop. Así comenzó una fase de 20 minutos inmaculados de los galeses comandados por Alun Wyn Jones, un coloso que se convertía este domingo en el jugador con más partidos internacionales, 130, de la historia del Principado. Bien plantados, asfixiando a Australia con subidas muy rápidas de su cortina defensiva y precisos en la transmisión, jugaban continuamente en campo de los Wallabies y al final llegó el ensayo. Biggar cruzó una patada en el 12' y encontró a Parkes, que ganó la disputa aérea a Koroibete y dejó a los oceánicos con un parcial de salida de 0-10. 

Corrían el riesgo de llevarse un correctivo serio si no despertaban y lo hicieron cuando Genia consiguió al fin desordenar las filas galesas y abrir el campo pasado el cuarto de hora de partido. Ya en la 22, O'Connor encontró el intervalo y descargó para que Kerevi hiciera lo suyo, que es atropellar rivales y ganar muchos metros. En la continuación Foley emuló a Biggar y puso otra patada cruzada en manos de Ashley-Cooper, que trazó una diagonal supersónica hasta la zona de marca. El apertura australiano falló la conversión pero minutos después pasó un golpe de castigo para el 8-10.

El partido parecía abrirse y los Wallabies se soltaban, pero en el tramo final de la primera parte Gales, ya sin Biggar por un golpe que obligó a aplicarle el protocolo anticonmociones, les cerró la puerta en la cara. Primero con Patchell, que aprovechó dos golpes de castigo en el 36' y el 37'. El primero por un handoff de Kerevi al apertura galés que Poite sancionó como si hubiera que esperar caramelos de un bisonte de 108 kilos cuando se intenta frenarle arriba. Ya al filo del descanso Gareth Davies, puro cerebro en un deporte de músculo, leyó perfectamente la línea de pase de Genia tras una touch, interceptó y se fue hasta la zona de marca rival para dejar el marcador en 8-23 al descanso. 

La bronca de Cheika a sus jugadores en el vestuario debió escucharse hasta en el Monte Fuji, porque la versión australiana de la segunda parte fue sensiblemente mejor. Dominó el oval y el campo, sobre todo a partir de la entrada de Toomua por un gris Foley en el 10 de los isleños. El apertura/centro de los Rebels conectó mucho mejor con Genia que su predecesor y Australia empezó a encontrar los huecos en la defensa galesa. En el 45' ensayaba Haylett-Petty tras una estampida del propio Toomua que no supo culminar en primera instancia Koroibete. Y en el 61' Hooper culminaba cinco minutos de acoso y derribo australiano en la 22 galesa. 22-26 con 20 minutos por delante. 

El partido se ventilaba delante, en las trincheras, y ambos equipos refrescaban su delantera. Un giro ilegal en una melé de Gales era aprovechado por Toomua para poner el 25-26 en el 67'. El Dragón parecía haberse quedado sin fuego. Pero Australia, en un ejercicio final de incapacidad, se ahogó en sus propios errores. Justo después de recuperar la posesión en una melé, Toomua se pasó ajustando la patada a touch y Tomos Williams, en un escorzo, la salvó de salir fuera.

Todavía tendrían una última posesión los oceánicos. Murió en un adelantado de Kerevi y, con ella, las opciones de Australia de ser primera del grupo D. Ahora seguramente esté condenada a medirse a Inglaterra en cuartos de final a falta de lo que suceda en el partido entre la Rosa y Argentina del próximo sábado, que puede dejar definitivamente fuera de combate a los Pumas. El Dragon, mientras tanto, puede dormir tranquilo en su castillo esperando a una Francia hoy por hoy mucho menos inquietante.

Georgia despierta del sueño a Uruguay

Antes, en el partido que abría la jornada, Georgia devolvió a Uruguay a la realidad. Tras vencer a Fiyi en un estreno para el recuerdo, los Teros encajaron un duro correctivo de la delantera georgiana, una de las más poderosas del mundo. Tres de los cinco ensayos que sumaron los Lelos fueron obra de su pack, los de Giorgadze en el 29', Chilachava en el 42' y Bregvadze en el 51'. Todua, en el 8', y Kveseladze, en el 57', completaron el bonus ofensivo. Uruguay sólo pudo anotar por medio de Vilaseca, en el 32', y vio como Gattas era expulsado en el 46' de forma un tanto rigurosa por un placaje alto. 

La victoria de los europeos sonríe a España, pues es importante que queden terceros de su grupo, dado que eso les clasificaría directamente para el próximo Mundial y liberaría una plaza de acceso que de otra forma sería muy difícil arrebatarles en el clasificatorio del Viejo Continente.