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TRIATLÓN

Routier: "Cuando regresé a los entrenamientos casi lloré"

Routier: "Cuando regresé a los entrenamientos casi lloré"

La triatleta, de 28 años regresó a la competición diez meses después de su grave accidente de tráfico. Su sueño es llegar a Tokio 2020.

Carolina Routier se siente "muy afortunada". Hace diez meses, la vida de esta triatleta de Bañolas sufrió un duro revés cuando montaba en bicicleta por una carretera cercana a casa. Chocó con un vehículo y se fracturó seis costillas, clavícula, omóplato, pómulo y ligamentos. Tuvo dos intervenciones quirúrgicas (pómulo y brazo): "Los primeros meses no podía mover el brazo, ni me planteaba hacer deporte". El domingo, en la Copa del Mundo de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), reapareció y fue 20ª. "Volver a entrenarme y competir fue un sueño", dice emocionada.

Routier, de 28 años, se apoyó en los meses más difíciles en su familia, su entrenador, su fisio y en Mario Mola, campeón mundial de triatlón y su pareja. "Había muchas lesiones y todo era tan complejo... Nadie se atrevía a decir cuanto tardaría en recuperarme", relata Carol, que progresó "más rápido de lo esperado": "Al tercer y cuarto mes de rehabilitación me comencé a dar cuenta de que podría volver a entrenarme". Y este enero ya estaba en Fuerteventura con todo el grupo del técnico Joel Fillol, compartiendo sesiones con sus compañeros. Con "menos volumen que los demás".

Routier confiesa que, aunque ya pueda competir, todavía no se encuentra al 100% y hay hándicaps aún tanto en la natación, como en la bici y en la carrera. "Para el agua, tengo las placas, en la escápula y clavícula. Con los tornillos, no puedo hacer tantos metros ni la misma intensidad. Pero estoy contenta, porque la operación no fue fácil. Cuando volví a nadar por primera vez casi lloro de emoción", narra emotiva Routier, que tiene sus orígenes en la piscina en la que ganaba a veces a Mola entrenándose.

Cuando sube a la bicicleta, el temor aparece, pero es algo más instintivo: "Lo que peor llevo es salir de nuevo a la carretera. Sigue habiendo distracciones y muchos coches. Cuando vamos en unos grupos muy grandes se pasa mejor, porque vas más protegida". Y a pie, la rodilla es el problema. "No me operaron de la rodilla, pero los ligamentos se rompieron. Tengo la rodilla algo inestable, pero aguanta bien. Al final si tienes una pierna fuerte salvas y como voy corta de tiempo...".

Va "corta de tiempo" porque quiere estar en los Juegos de Tokio 2020, igual que lo fue en Río 2016. Por eso ha comenzado a competir sin estar a tope. "Creo que si me he recuperado tan pronto es porque veía los Juegos ahí, es algo que me daba más ganas y fuerza para estar bien", dice Routier, que es realista: "Es más que suficiente estar compitiendo de nuevo, firmaría volver al nivel que estaba".

España tendrá dos (o si se consiguen tres) plazas para Tokio 2020 y puesta a tener ilusiones, Routier visualiza verse en el estreno olímpico del relevo mixto con España y en un equipo con Mario Mola. "Correr el relevo juntos, sería un sueño. Queda mucho todavía. De los que van a los Juegos, la Federación elige dos chicos y dos chicas para esta prueba. España tendría posibilidades de hacer muy buen papel. Los chicos están en el máximo nivel mundial". Con una recuperación veloz impulsada por el anhelo olímpico, Carolina Routier está en marcha de nuevo.