TRIATLÓN | SERIES MUNDIALES EN COZUMEL

El Seleccionador festeja título de Mola tras "final de locura"

"El desenlace ha sido de una auténtica locura, con todo lo que pasó, pero al final ha sido el premio de toda una gran temporada para Mario".

Iñaki Arenal, seleccionador español de triatlón, declaró después de que Mario Mola se proclamase campeón del mundo de ese deporte, al acabar quinto la Gran Final disputada en Cozumel (México), en la que el inglés Jonathan Brownlee fue segundo, que fue "un final de auténtica locura, pero" que están "muy felices".

A Mola, nacido hace 26 años en Palma de Mallorca, subcampeón mundial las dos pasadas temporadas y Diploma olímpico en los Juegos de Río de Janeiro -en los que acabó octavo- le bastaba ser tercero en caso de victoria del menor de los hermanos Brownlee; o acabar quinto, si el inglés era segundo, para asegurarse la corona intercontinental del deporte que une la natación con el ciclismo y la carrera a pie.

Éste último fue el resultado que se produjo en la isla mexicana, después de que el británico entrase dando tumbos en meta, empujado por su hermano Alistair -que en el circuito de Copacabana revalidó, por delante de 'Jonny', el oro olímpico capturado hace cuatro años en Londres-; y tras perder en el último medio kilómetro toda opción de ganar la prueba, que se anotó finalmente el surafricano Henri Shoeman (bronce en los Juegos de Río, por detrás de los familiares de Leeds).

En México, otro español, Fernando Alarza, nacido hace 25 años en Talavera de la Reina (Toledo), festejó el bronce mundial, después de concluir octavo la última de las nueve pruebas del campeonato, para cuya general final puntuaban los cinco mejores resultados, más el de este domingo en Cozumel.

Pero, dado que Jonathan no había entrado en meta por su propio pie, sino empujado por su hermano, la Federación Española de Triatlón (FETRI) decidió presentar una reclamación, pidiendo la descalificación del menor de los Brownlee. Que hubiese supuesto la medalla de plata en el campeonato para Alarza.

Al final, los jueces de competición desestimaron la reclamación y Jonathan -campeón mundial en 2012, de 26 años, dos menos que su hermano-, que acabó siendo trasladado, como medida preventiva, a un hospital próximo, retuvo la plata. Y Alarza se quedó con el bronce.

En el desenlace más alocado de un Mundial en toda la historia del triatlón.

"El desenlace ha sido de una auténtica locura, con todo lo que pasó, pero al final ha sido el premio de toda una gran temporada para Mario", indicó el seleccionador español, tras el oro título mundial logrado por el triatleta balear, que este año había ganado las pruebas de Abu Dabi (Emiratos Arabes Unidos), Gold Coast (Australia), Yokohama (Japón) y Hamburgo (Alemania).

"Al principio, después de la natación, pensábamos que la cosa no iba mal del todo. Pero después de las dos primeras vueltas en bici, cuando el corte crecía y Mario se quedaba cada vez más atrás, pensábamos que el Mundial se nos escapaba", afirmó.

Arenal asumió el cargo de seleccionador español hace cuatro años y desde entonces ha festejado cuatro títulos Mundiales para España: los tres últimos del quíntuple campeón del mundo gallego Javier Gómez Noya -plata olímpica en Londres 2012-, que se recupera de una lesión que le apartó de los Juegos de Río; y el logrado este domingo por Mola.

"Pero estos chicos no tienen límite y no saben parar. Y al final, gracias a un error suyo, Mario, que en cualquiera de los casos es campeón de forma merecida, acabó logrando un titulo mundial que casi se le escapa", indicó a Efe, en referencia a los Brownlee, el seleccionador español de triatlón.

"Yo estaba situado a un kilómetro de la línea de meta. Y cuando vi pasar a Jonathan pensé que era imposible que Mario ganase el titulo. Me enteré de que Mario era el campeón al llegar a meta, poco después".

"En el momento que yo lo vi pasar, Jonathan ya iba desencajado, pero corría. Fue algo más adelante donde se paró y tuvo que ser Alistair el que lo ayudase a acabar el recorrido", explicó a Efe Arenal.

"Mario, sin haber hecho una carrera brillante, logró aguantar, en condiciones adversas, para acabar la prueba quinto (por detrás del surafricano Richard Murray) y conseguir que el Mundial se quedara en casa", comentó.

"Presentamos una reclamación, por la ayuda que le dio Alistair a Jonathan para que éste pudiera entrar en meta. Y los jueces la desestimaron, por lo que Alarza, que pudo haber acabado el Mundial con una medalla de plata, se conformó con el bronce. Lo que tampoco está nada mal", indicó el técnico vizcaíno.

"Estamos todos muy contentos con este resultado. El título mundial de Mario y el bronce de Fernando es algo estupendo. Y cerramos el ciclo olímpico con cuatro títulos Mundiales de cuatro posibles; y siempre con dos españoles en el podio (Mola fue bronce en 2013). Es estupendo", indicó el seleccionador español.