LATINOS EN LAS GRANDES LIGAS

Julio Urías es parte de la transformación de los Dodgers

Después de la lesión de Clayton Kershaw y todas las dudas que rodeaban a la rotación, el mexicano ha dado un salto cualitativo en agosto.

México DF
0
Julio Urías es parte de la transformación de los Dodgers
KEVORK DJANSEZIAN AFP

Los Dodgers, para sorpresa de muchos, ven al resto del Oeste de la Liga Nacional hacia abajo cuando arranca la recta final de temporada. Para sorpresa de todos, montaron esa increíble carrera hacia la cima sin el mejor pitcher del sistema solar: Clayton Kershaw.

Desde la última actuación de Kershaw el 26 de junio, los Dodgers presumen marca de 32-22. Justin Turner se comió a Willy Mays, Corey Seager se mantiene jugando como todo un veterano, Adrián González recuperó el nivel y Yasiel Puig se fue con sus distracciones a Triple A, todos factores importantes en el resurgimiento de la novena angelina.

Pero de entre todas las aportaciones inesperadas, la de un muchacho de 20 años de edad es posiblemente la más grata de todas. En un momento en el que los Dodgers se aferran a una ventaja de juego y medio sobre los talentosísimos Gigantes de San Francisco, la presencia de Julio Urías en el centro del diamante ha sido una bocanada de oxígeno.

Tras un debut incierto y un par de viajes de regreso a Triple-A Oklahoma, el sinaloense parece haber encontrado la confianza que le valió el mote de Niño Prodigio.

Pero los niños no tienen cabida en una férrea disputa por la postemporada. Ese es lugar para hombres y justo en eso se convirtió Urías en el momento más apremiante. Durante el mes de agosto, el zurdo de 20 años tiene registro de 4-0 con efectividad de 1.99 y 22 ponches y ocho bases por bolas en 24 innings y dos tercios que se extienden a lo largo de cinco apariciones, tres de ellas desde el inicio.

Eso es un claro contraste con sus primeros dos meses en Grandes Ligas, en los que acumuló foja de 1-2 con 4.69 de carreras limpias con 48 ponches y 17 boletos en 30.1. Eso se define en una sola palabra: Progreso.

No quiere decir que Urías se ha establecido o que la promesa con la que llegó se haya cumpldo. Aún hay mucho que trabajar, especialmente la eficiencia de lanzamientos dado que acumula demasiados pitcheos por entrada, entre otros detalles a trabajar. Pero agosto ha sido una muestra del potencial con el que cuenta.

Pero con 20 años, lo único que se le puede pedir es paciencia y progreso. Y hasta el momento es justo lo que ha demostrado. En Los Ángeles, las buenas noticias abundan, el desarrollo de Urías es una de ellas, el inminente regreso de Kershaw a la actividad, es otra.