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AFC Este desde dentro

La pieza clave en la defensa de los Jets

Como un triple ganador sobre la bocina, los New York Jets han firmado la renovación de Muhammad Wilkerson. Pero la clave estará en Marcus Williams.

La pieza clave en la defensa de los Jets
Vincent Carchietta USA TODAY Sports

Como si fuera un triple ganador sobre la bocina del mismísimo Stephen Curry, los New York Jets han firmado la renovación de Muhammad Wilkerson justo cuando se acababa el plazo para resolver las franchise tags. Un movimiento totalmente inesperado dado el negativo historial de negociaciones entre las dos partes desde el verano pasado. Con esta disputa felizmente resuelta solo queda abierto el frente Ryan Fitzpatrick para que los Jets cierren una gran offseason.

La renovación de Wilkerson cierra el área defensiva de la plantilla. Ya se podía considerar cerrada porque el defensive end iba a jugar en los Jets como jugador franquicia de cualquier forma pero esta es la confirmación definitiva de que apuestan por este grupo para los próximos años. Un grupo que tomó verdadera forma el año pasado cuando Mike Maccagnan gastó unos cuantos millones en lavar la cara a la secundaria.

Para esta temporada el reto están en pulir los detalles y realizar el ajuste fino sobre la reforma masiva realizada en 2015. Uno de esos detalles es la pieza clave de la que hoy quiero hablar.

La defensa de los Jets tendrá el siguiente aspecto en terceros downs, jugadas en redzone y, en definitiva, la mayoría de jugadas de pase del rival que es donde se suelen decidir los partidos en la NFL actual:

De los 11 jugadores que hay en el campo, más allá del talento individual, solo hay dos jugadores con poca experiencia en el rol asignado: Darron Lee y Marcus Williams. Podría incluir a Lorenzo Mauldin pero la temporada pasada cumplió a la perfección con el rol de pass-rusher en terceros downs y donde despierta más dudas es como titular, en la defensa base 3-4, pero ese es otro asunto.

El caso de Lee es bastante obvio. Es un rookie y su adaptación a la NFL en su primer año es una incógnita absoluta. Todd Bowles quiere meterle en la rotación precisamente en estas situaciones de juego que he comentado en las que puede destacar gracias a su velocidad y agilidad. Si este plan no funciona, les queda la alternativa de regresar a lo del año pasado, meter a otro safety (Dion Bailey o Rontez Miles) al lado de Gilchrist. Sería una decepción que Lee no estuviera a la altura de las expectativas pero a nivel táctico no sería ningún drama para los Jets.

El caso realmente interesante es el de Marcus Williams. En 2015 apenas disputó 300 snaps (25% del total de la temporada) pero eso le bastó para conseguir seis intercepciones y situarse como el favorito para sustituir a Antonio Cromartiecomo cornerback exterior, en el lado opuesto a Revis. Sus números son muy buenos pero los motivos por los que ha convencido a sus entrenadores van más allá de las estadísticas.

Su punto fuerte es su capacidad de anticipación. Así es como ha conseguido la mayoría de sus intercepciones, tomando riesgos y saltando delante del receptor para hacerse con el balón. Es un arma de doble filo, por supuesto. Un cornerback dispuesto a arriesgar es una invitación para que el ataque rival intente explotar esa tendencia a base de double moves.

Pero Marcus Williams no es solo anticipación. Se desenvuelve con naturalidad en el uno contra uno, reacciona bien a los movimientos del receptor y lee con bastante acierto las combinaciones de rutas. Vamos a verlo en un par de ejemplos:

En una situación similar a muchas que veremos esta temporada, los Jaguars aíslan a Williams en un lado del campo con Allen Hurns e intentan convertir el tercer down atacando ese emparejamiento. Aquí el corner de los Jets demuestra su inteligencia y su agresividad. Primero, sabiendo que un pase corto es lo más probable en esta situación y, segundo, presionando y molestando al receptor desde el primer paso. Así consigue provocar el incompleto ya que, como vemos en la imagen derecha, tiene perfectamente defendido a Hurns cuando Bortles lanza el balón.

La siguiente situación es un cuarto down, terminando el partido, contra los Dolphins. Marcus Williams vuelve a estar aislado en la parte superior de la imagen, esta vez con un tigh end, Jordan Cameron. Un emparejamiento que favorece a Miami ya que su jugador supera en 15 cm y 25 kg al de los Jets. Aun así, volvemos a ver la destreza de Williams para imponerse en el uno contra uno, manteniendo el control sobre Cameron y alejándole del balón para terminar la jugada con una intercepción.

Estos destellos le han abierto la puerta a la titularidad. Es un gran complemento para formar pareja con Revis. Tener a un lado a un shutdown corner y al otro a un corner con un talento especial para atacar el balón es una mala combinación para el quarterback rival. Está claro que Williams tiene aún mucho camino por recorrer antes de considerarle un jugador establecido. Tiene que ser más regular, mejorar su físico y su técnica de placaje (muchos errores en este aspecto del juego) lo cual le limita a la hora de jugar en el slot, donde se le han visto más debilidades que en el exterior.

En unos días comienza el training camp de los Jets. El grupo de cornerbacks va a dar mucho que hablar en estas semanas y Williams va a ser uno de los protagonistas. No va a ser fácil vivir a la sombra de Revis y con el recuerdo de Cromartie cercano pero tiene las herramientas para acabar siendo un jugador importante en esta defensa. Así debe ser porque Marcus Williams es la clave para que esta unidad siga entre las mejores de la liga.