PREVIA PATRIOTS-CHIEFS

Los Kansas City Chiefs en busca de una sorpresa histórica

Tras once partidos consecutivos conociendo la victoria, Kansas City viaja al Gillette Stadium, meca de la NFL actual, para intentar la machada.

Travis Kelce y su quarterback, Alex Smith
SCOTT HALLERAN AFP

Se acabó la agonía. Los Chiefs, por fin, vuelven a saber lo que es ganar en postemporada tras más de 20 años en blanco. Lo hicieron, como la última vez allá por los 90, en Houston. Fue un partido realmente plácido para Kansas City, que simplemente se dejó llevar ante una exagerada inoperancia de Brian Hoyer, dilapidando así cualquier posibilidad de que el partido pudiera quedarse en Texas. Ahora el equipo tendrá que volar con destino Boston, después de que Jeremy Hill decidiera que ya hemos vistos suficientes partidos entre los Broncos y los Chiefs esta temporada. Un equipo virgen en estas lides, se dirige hacia la meca de la NFL en el siglo XXI: En 13 de las 15 ediciones de Play Off que llevamos en este siglo, los Patriots han estado presentes (en todas ellas como campeones divisionales). Cuatro Super bowl ganadas y presentes en otras dos ediciones más.

Es comprensible el escepticismo que rodea a los Chiefs y su racha de once partidos seguidos con victoria. Partidos decididos a cara o cruz, rivales mediocres y sin sensación de ser un equipo que pueda dominar a un rival. Dicho esto, nadie gana once partidos seguidos en la NFL por mera casualidad. Ni siquiera los propios Patriots, que después de ganar diez partidos seguidos, se han visto derrotados en cuatro de los últimos seis partidos. Se da la circunstancia de que pese a que ambos equipos no suelen verse las caras frecuentemente, tal vez los dos momentos más difíciles de la carrera de Tom Brady vienen ante los Chiefs: primero en el season opener de 2008 cuando en una acción no exenta de polémica, Bernard Pollard con un placaje demasiado bajo le provoca una rotura de ligamentos en su rodilla que le hizo perderse toda la temporada (paradójicamente su back-up por aquel entonces, Matt Cassel, acabó firmando un lucrativo contrato con los Chiefs en un trade en el que también se vio involucrado Mike Vrabel y un pick de segunda ronda, que acabó siendo Patrick Chung). El otro momento duro en la carrera de Brady fue el Monday Night Football que disputaron el año pasado Chiefs y Patriots, en una debacle Patriot que llevó a muchos cuestionarse si no estábamos ante los momentos finales de la carrera de Tom Brady.

Es difícil predeterminar lo que puede suceder en un partido de postemporada, donde los nervios están a flor de piel y cualquier desenlace final es apto (véase el partido entre Bengals y Steelers el pasado sábado). No obstante, vamos a intentar descifrar algunas de las claves que pueden acabar siendo un factor diferencial en el partido:

 

El Centro del Campo de New England

 En términos de X&O, se puede ver resumido como MOF (Middle of the field). En un equipo con Tom Brady y Rob Gronkowski, el centro del campo va a ser explotado constantemente. El principal éxito de la ofensiva de los Patriots viene a la hora de trabajar esta zona del campo en concreto, la más prolífera en el estado de New England. Con Gronko trabajando la Seam y la curl route de manera imparable, Edelman es realmente dañino con rutas cruzadas, especialmente la shallow cross (aunque también es un jugador con el talento para desequilibrar con cambios de dirección o ejecutar la pivot route, indefendible si se ejecuta bien) y también los corredores, que son muy elusivos en el flat (sobre todo James White, que ha adquirido un rol parecido al de Theo Riddick en Detroit). No lo ejecuta con el esteticismo de Dion Lewis antes de caer lesionado, pero hace fallar placajes en campo abierto (véase un perfecto ejemplo de esto en su anotación ante Buffalo en el segundo cuarto).

Cuando Brady ha lanzado por el centro del campo en esta temporada, tiene el mejor porcentaje de pases completados, el mejor ratio de TD/INT (8-0) y el mayor promedio de yardas por pase si lo comparamos con los lanzamientos que realiza a cualquier otra parte del campo. "Gronko" es un mismatch. No se le puede defender pretendiendo secarle, has de intentar limitar sus daños, siendo consciente de que puntualmente va a ser imposible de hacerlo. La única receta que puede ser válida es contactar con él en la linea de scrimmage y no dejarle un release limpio. Dejarle en zona es a la larga un suicidio, siempre va a encontrar el soft spot en la defensa y Brady le va a encontrar a él.

Con un juego de carrera donde Blount no supone ninguna amenaza, este va a ser el principal incendio que los Chiefs tal vez no puedan apagar, pero sí han de evitar que se propague. La primera premisa ha de ser limitar la producción ofensiva de los Patriots, ya que la de Kansas City, salvo sorpresa, suele ser una producción limitada en cuanto a yardas y puntos en el marcador. Un partido a los puntos es un partido para los Patriots.

El Front Seven de Kansas City

La línea ofensiva de New England lleva siendo un pequeño quebradero de cabeza toda la temporada. La única opción de los Chiefs para frenar al ataque de los Pats es que la presión a Brady sea constante. Como vimos en el partido entre Washington y Green Bay, cuando Quarterbacks del calibre de Rodgers o Brady tienen tiempo para lanzar de manera consistente, la balanza ya está decantada hacia un lado. Por otra parte, es difícil equilibrar el personal defensivo para controlar el centro del campo con Gronkowski, el perímetro para vigilar a jugadores como James White y al mismo tiempo enviar presión a Tom Brady, por lo que es fácil decirlo, pero difícil llevarlo a cabo.

Justin Houston está entre algodones, pero aún así su enfrentamiento con Marcus Cannon es un mismatch favorable para los de rojo. La presión en Kansas City viene de diferentes maneras a nivel individual: Houston gana con su bull-rush, Hali con su speed-rush y Dee Ford con su anticipación en el snap y su primer paso. Los tres tienen un amplio arsenal de movimientos para ir detrás del Quarterback. El safety blitz de Ron Parker y el Delayed Blitz de Derrick Johnson son otras de las herramientas que utiliza Sutton con esta defensa.

Alex Smith debe incrementar su productividad

Alex Smith está corriendo como nunca, de hecho puede que sea el mejor scrambler de la liga ahora mismo, junto a Russell Wilson. El otro día, incluso le robaron una carrera de 62 yardas en un absurdo holding pitado a Albert Wilson. Devin McCourtney acaba de declarar que con Alex Smith se enfrentan a un Dual-Threat Quarterback, y son conscientes del tremendo daño que está haciendo esta temporada con sus piernas. No obstante, a la hora de pasar el balón, sigue siendo un Quarterback extremadamente limitado y ya lleva seis partidos consecutivos sin llegar a las 200 yardas de pase. Pases profundos fallidos como el que lanzó a Albert Wilson el pasado sábado, no se pueden repetir en Boston si los Chiefs quieren ganar el partido. En un partido en el que los Patriots te van a obligar a sumar puntos en el marcador, el juego aéreo ha de elevar sus prestaciones, si bien la lesión de Jeremy Maclin es absolutamente devastadora para Kansas City.

Travis Kelce

"Baby Gronkowski". Con la baja de JeremyMaclin, la figura de Travis Kelce se destaca como la del mayor playmaker del ataque de Kansas City. Un jugador con el físico, el atleticismo y la capacidad para ganar yardas después de la recepción que pueden cambiar un partido con su talento. Con un Albert Wilson que es un average receptor #2 y un Chris Conley rookie, la defensa de New England se centrará en el número 87, al que se compara con Gronkowski por su parecido en el terreno de juego a la hora de desarrollar su talento pero también por el desparpajo y el carisma que también desprende. Ante los Houston Texans, Kelce ya fue el mejor jugador ofensivo del equipo. Pese a una temporada un tanto irregular llena de faltas de concentración que acaban en penalizaciones y asignaciones fallidas en los bloqueos, es un talento de élite en la posición.

Los Patriots han de ser y son los claros favoritos para este partido. Tienen un Quarterback muy superior, un game-breaker como Gronkowski que si tiene el día es imparable y llevan quince años jugando partidos divisionales. Los Chiefs, por su parte, disputan su primer divisional en más de veinte años, van a Boston repletos de bajas y pese a haber ganado 11 partidos seguidos, en la mayoría de ellos se ha acabado pidiendo la hora ante equipos que tenían su temporada pérdida. Andy Reid va a tener que sacar magia de su playbook si quiere que su equipo llegue a la final de conferencia, lo cual sería sorprendente pero no utópico.