Los Royals estarán en playoffs pero son un enigma

En la incensante acumulación de equipos que han conseguido su pase para los playoffs, los Kansas City Royals se han convertido en el último equipo en lograr el pase matemático a una postemporada que ya no es un territorio inexplorado, habiendo alcanzado no sólo la gran final, las Series Mundiales ante los San Francisco Giants, sino que les obligaron a realizar tanto a ellos como a Madison Bumgarner una tarea que rivaliza con los doce trabajos de Hércules a la hora de conseguir su tercer título en los últimos cinco años.

La buena noticia para los de Missouri es que su némesis particular, Madison Bumgarner, poco más va a hacer este año en octubre más allá de intercambiar miraditas con el colegiado Joe West como le pasó anoche mismo. Habiendo superado ese particular obstáculo, los Royals han logrado también acabar con una notable sequía que veía como su último título de división databa de 1985 ya que el año pasado fueron equipo de wild card.

Y es que 1985 fue el año en el que los Royals se impusieron en siete partidos a los St. Louis Cardinals en una de las más notables pifias arbitrales de la historia de las Series Mundiales a cargo del colegiado Brian Derkinger en un sexto partido que cayó del lado de los Royals antes del show del joven de 20 años, Bret Saberhagen en el séptimo. Pero me estoy desviando del tema…

Es curioso como un equipo que no contaba para NADIE entre los favoritos para repetir participación en playoffs se ha impuesto a propios y extraños en 2015, logrando la mejor marca de la Liga Americana, con dos encuentros de ventaja sobre Toronto con apenas una decena de encuentros por disputarse. Y también tendrán la ventaja campo en las Series Mundiales si es que llegan hasta entonces.

Y es que ese es el objetivo y nada menos que eso sería una decepción para un club que, de forma admirable, se ha jugado el todo por el todo de cara a dar ese salto de calidad que les faltó el año pasado y que, sin Bumgarner delante, esperan haberlo conseguido.

Nadie puede negar que los Royals han conformado un ataque notable, un ataque consigue poner la pelota en movimiento, siendo el club más complicado de eliminar vía strike y que ejerce una presión extra sobre los rivales. A pesar de no mandar la pelota fuera del campo como otras franquicias más explosivas, Kansas City ha experimentado una mejora significativa respecto al año pasado pero sacrifica esa pegada para liderar su liga en media con un .272 que le permite ser el quinto mejor ataque en carreras por partido de toda la competición con 4.53. Si a esto le sumamos que su dinamismo también está presente en el juego de carrera, nos encontramos con un club que te puede derrotar de distintas maneras, uno que puede llegar muy lejos.

La brillante defensa del club, que salva más carreras que cualquier otro en la Liga Americana y que posee la tercera mejor eficiencia defensiva hace de los Royals un club extremadamente peligroso en las distancias cortas, sobre todo cuando posee el mejor bullpen de toda la liga junior con una ERA de 2.66 y sólo por detrás del de Pittsburgh en todas las Grandes Ligas.

Pero ahí es cuando ha empezado a agrietarse la impenetrable armadura de los Royals ya que muy poco tiempo después de anunciarse que, Greg Holland, su closer en los últimos tres años y pieza fundamental en esa Santísima Trinidad compuesta también por Wade Davis y Kelvin Herrera, no sólo perdía su puesto de closer en favor de Davis sino que estará fuera de los campos en 2015 y muy probablemente en una parte muy importante o todo el 2016 si los peores presagios se confirman por una rotura de ligamentos en su codo derecho.

Wade Davis será el encargado de cerrar los partidos para los Royals.

Es cierto que el intercambio Davis-Holland no será una merma para el equipo pero si la ausencia de alguien cuya efectividad era muy valiosa y del que se sospechaba que algo no iba bien, teniendo en cuenta la importante baja en velocidad de la recta de Holland. El problema llegará cuando el pitcher titular en cuestión no sea capaz de lanzar mucho más allá de cinco entradas en octubre ya que esa parte bien podría ser la más endeble del formidable andamiaje urdido por Ned Yost, a pesar de la profundidad global de su bullpen.

Pero no hay que ser pesimista en torno a sus opciones y es que la pieza clave en su mercado de traspasos, Johnny Cueto, parece haber superado su particular crisis de confianza que le llevó a pedir explicaciones al Altísimo tras su debacle en Baltimore en la que concedió cuatro home runs. En las dos últimas dos salidas, Cueto ha tenido sendas actuaciones de calidad (seis entradas y tres carreras concedidas o menos) pero llegando incluso a la séptima entrada con lo que las opciones para los rivales se reducen de forma drástica. ¿Carburando para octubre? Sin duda, es una época propicia.

Está claro que hay un equipo más de moda en la Liga Americana y son los Blue Jays pero los playoffs es un escenario bien distinto, uno en el que los Royals demostraron el año pasado que se manejaron como expertos y contra los cuales sería poco juicioso apostar.

Al igual que ha ocurrido en 2015, los Royals han demostrado que todos los expertos se equivocaban al darlos por amortizados y todavía puede que tengan algún as en la manga.