Competición
  • Tour Francia
  • Copa de África
Tour Francia
Pau - Pau
Corredor Tiempo
-- --
-- --
-- --
Copa de África

Los pateadores sufren con el Jabulani del rugby

Rugby | Mundial

Los pateadores sufren con el Jabulani del rugby

Los pateadores sufren con el Jabulani del rugby

reuters

Ha descendido un 14% su efectividad en el pateo en el Mundial.

Cuando pateaba la pelota no iba adonde tenía que ir. Es lo único que puedo decir". Las palabras de Jonny Wilkinson, estrella de la selección inglesa y especialista de pateo del XV de la Rosa, explican su desastrosa serie de tres patadas transformadas de ocho intentos ante Argentina. No es el único. Chris Paterson, zaguero escocés, logró en el Mundial 2007 la perfección en el lanzamiento a palos: 17 golpes de 17. Sin embargo, en el primer choque de este Mundial 2011 el tres cuarto de Edimburgo erró hasta tres. Algo que disparó unas alarmas que se encendieron en el partido inaugural al ver a Dan Carter fallar dos patadas cómodas.

Los datos absolutos hablan de un descenso en la efectividad del 14% respecto al acierto en el Mundial 2007. En Nueva Zelanda la relación de pateo es de 83 anotados de 144 intentados, por los 68 anotados en 95 intentos en los 20 primeros partidos en Francia. En los extremos se sitúan Francia e Irlanda. Los galos han mejorado su puntería un 15% respecto al pasado VI Naciones, mientras Irlanda ni aprueba, llegando a un rácano 43% de efectividad y un descenso alarmante del 34% respecto al VI Naciones, en el que Sexton y O'Gara se mostraron mucho más acertados ante los palos rivales. Pese a ello tumbaron a Australia pateando.

El balón que ha provocado todo este desaguisado es el modelo Virtuo, de Gilbert, marca de reconocido prestigio que presenta el balón oficial del Mundial de rugby desde 1995 y que lidera el desarrollo tecnológico de los mismos.

Sin embargo, en esta ocasión el nuevo balón está creando numerosas controversias. El Virtuo es un modelo idéntico al que se utilizó en el último VI Naciones, con la modificación de una nueva válvula, que podría ser el origen del problema. Su inestabilidad y ligereza, apenas 460 gramos, provocan que la pelota no siga la trayectoria habitual que los pateadores imprimen a la almendra con su pateo.

Ahora se multiplican las dudas a la hora de patear, pero como le gusta decir a Martyn Johnson, seleccionador inglés: "Si tienen problemas con el balón, dénselo a la delantera. Ellos sabrán lo que hacer".