Madrid, Chicago y Tokio, las favoritas para el 2016
Jordan representará a la candidatura norteamericana


Cambios de ritmo entre los 22 miembros del Comité Olímpico Internacional, incluido el presidente Rogge, y todos los patricios presentes en el Hilton de Valencia. Rogge comentó la jornada de Champions League con el alcalde madrileño, Ruiz-Gallardón, y con Juan Antonio Samaranch. Hablaban de las posibilidades del Real Madrid. Rogge chispeó: "No, mire, yo voy con los pequeños. El mío es el Getafe".
La confesión de Rogge era a escasos minutos de que el servicio de seguridad de la Casa Real despejara el hall para dejar paso expedito al Rey Juan Carlos I, que llegaba al Hilton para inaugurar la XXXVI Asamblea General de Comités Olímpicos Europeos. Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, manifestó el deseo de su ciudad de ser "el mar olímpico de Madrid 2016".
Éste de Barberá fue el primer pronunciamiento a favor de la candidatura madrileña. Y, el Discurso Real: "La organización de las más importantes manifestaciones deportivas ha contado con el pleno apoyo de la sociedad española, así como del respaldo de los sucesivos Gobiernos y de las autoridades españolas competentes". Eso dijo Juan Carlos I a los 22 miembros del COI, a los presidentes de los Comités Olímpicos Europeos y a los delegados de las siete ciudades candidatas para los Juegos de 2016. Respaldo borbónico: real.
Hemos escrito "siete ciudades candidatas" para los Juegos de 2016, previo corte de 2008 y nominación de 2009, en Copenhague: Madrid, Chicago, Tokio, Doha, Río de Janeiro, Praga y Bakú. Pero candidatas, lo que se dice candidatas, hay tres: Madrid, Chicago y Tokio. Doha y Río luchan por pasar el corte como cuarta opción entre las cuatro que irán a votación en Copenhague: más o menos como Moscú en 2005. El deseo de los corrillos españoles es ver fuera a Río, que ya tiene "otros Juegos": "su" Mundial de fútbol, en 2014. Si Doha pasa el corte de 2008 por delante de Río, un gesto a los petrodólares y a los asiáticos, los latinoamericanos mirarían a Madrid como opción casi única.
Entre los cambios de ritmo surgía la tarjeta de visita políglota de Jaime Lissavetzky, escrita en caracteres chinos. Y aparecían los grandes rivales: Bill Scherr, ex luchador olímpico, vicepresidente de Chicago 2016, y Yasuhiro Nakamori, Director General de Tokio 2016. Chicago lleva a Jordan en el proyecto, con el máximo apoyo del Comité Olímpico de EE UU, y recién ha organizado los Mundiales de boxeo, la calificación para Pekín. Los japoneses plantean "los Juegos del Nudo que se resuelve en una hora". Esa hora, dice Nakamori, "sería la distancia máxima entre cualquier recinto" en Tokio 2016. ¿Y el Nudo? "Conexión global". Un logo bonito. Ya estamos en carrera.
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Los salones del Hilton de Valencia fueron ayer el primer hervidero de corrillos con la vista puesta en la elección de la ciudad que acogerá los Juegos Olímpicos de 2016. La elección tendrá lugar en el Congreso del Comité Olímpico Internacional de octubre de 2009, en Copenhague. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, mantuvo cónclaves con destacados miembros del olimpismo y con Jacques Rogge, presidente del COI. Juan Antonio Samaranch, presidente de honor del COI, y Mercedes Coghen, consejera delegada de Madrid 2016, reforzaron la presencia de la candidatura madrileña ante una importante selección del "sanedrín" olímpico.