Madridista, taurinoy pionero en España
Francisco Fernández Ochoa ganó el oro olímpico en Sapporo-72 con 21 años y desde entonces fue siempre Paquito. El esquí fue su vida... Y el Real Madrid y los toros, sus dos grandes pasiones.


Si me tengo que morir, lo haré como los toros bravos y no como los mansos", dijo recientemente a una televisión Francisco Fernández Ochoa, más conocido como Paquito desde que el 13 de febrero de 1972, doce días antes de cumplir 22 años, se proclamara campeón olímpico de eslalon especial en Sapporo. Ningún español ha vuelto a repetir después esa gesta en los deportes de invierno.
La frase define perfectamente la personalidad de Paquito, un hombre que no concebía la vida si luchar. El mito de Cercedilla se tuvo que fajar con los grandes de su época, con esquiadores de países con mayor tradición blanca. En Japón venció al italiano Gustavo Thoeni, cuatro veces ganador de la Copa del Mundo. "Aquello fue grande porque yo competía con menos medios. Es como si ahora vuelve Fangio a la Fórmula 1 con su coche de entonces y le gana a Alonso", relataba el propio Fernández Ochoa. Dos años después también ganó un bronce en los Mundiales de Saint Moritz y una prueba de la Copa del Mundo en Zakopane.
La frase también alude a otra de sus grandes pasiones, los toros, afición que practicaba con buena mano. Uno de sus maestros fue el diestro David Fandila, El Fandi, que también hizo sus pinitos en el esquí. El matador granadino le brindó un toro en la última Feria de San Isidro. El momento fue emotivo, porque Paquito ya lucía las secuelas del cáncer linfático que ayer puso fin a su vida a los 56 años.
Además de taurino, Paco Fernández Ochoa era un acérrimo seguidor del Real Madrid. En las últimas elecciones, ya enfermo, sacó fuerzas para dejarse ver por la carpa de Ramón Calderón, el actual presidente. El fútbol también lo practicó, claro, aunque últimamente le daba más al golf.
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Paquito tenía un carácter muy afable, como pueden dar fe los miembros de aquellos grupos que, bajo su tutela, esquiaban en Sierra Nevada. Fernández Ochoa era un símbolo de esta estación, con la que participó en la organización de los Mundiales alpinos de 1996.
La última vez que esquió fue el 8 de agosto de 2005 en Chile. Con él se va, quizá, el mejor esquiador español de la historia. Y decimos quizá porque Paquito siempre sostuvo que su hermana Blanca, bronce en Albertville en 1992, era la mejor de la saga de los Fernández Ochoa.