Pozo sube al ring de lamano de Sanz y Salgado
Defiende el título europeo con los madridistas como padrinos.

Iván Pozo defiende esta noche en Alcobendas (21:00) su título de Campeón de Europa de boxeo en peso mosca y tendrá enfrente al húngaro Robert Isaszegi (medalla de bronce olímpico y una derrota en 19 combates). Pero su moral está pletórica, y su fe por la nubes. Iván se siente en Madrid como en casa y su victoria también irá dedicada a dos personas que han hecho mucho por su carrera: Míchel Salgado y Lorenzo Sanz.
El madridista y su suegro el ex presidente blanco son los verdaderos mecenas de este campeón. Gracias a su colaboración económica (90.000 euros), Iván Pozo puede seguir dedicándose a lo que más le gusta y a una de las cosas que mejor sabe hacer: "Sé que conmigo no van a ganar dinero, pero les estoy tremendamente agradecido por su apoyo".
La relación surgió hace unos años. El futbolista solía pasarse en verano por las instalaciones del gimnasio Saudade donde se estaba forjando un chaval que ahora es Campeón de Europa. "Empezamos a entablar amistad. Ya le admiraba como jugador pero aparte de ser un crack en el fútbol, es una persona maravillosa. Si me lo dice, me voy con él al fin del mundo", admitió Pozo. "Él, y sobre todo Lorenzo Sanz, saben mucho de boxeo. Les guardo un gran respeto y ahora es un aliciente más para pelear", añadió el púgil, que ha visto la luz con la ayuda de los Sanz.
Esta noche sólo piensa en la victoria: "Llego muy bien, mejor que nunca, y espero un combate duro porque tengo unas ganas de marcha enormes". A pesar de que no ha tenido mucho tiempo para estudiar a su oponente, reconoce que piensa ser "fiel a mi estilo, atacando y buscando los puntos débiles de mi rival. Ojalá sea como el último combate que disputé en Vigo. Quiero demostrar en Madrid el poder que tengo".
El Perfil: Mucho hambre y un ídolo: De la Hoya
Noticias relacionadas
Iván Pozo (Vigo, 26-8-1979) vive por y para el boxeo. Siendo un niño se quedaba con su padre hasta las tantas disfrutando de las veladas de boxeo por televisión. Hasta que cumplió los 15 años y se subió al ring. Desde entonces se entrena seis horas al día, lleva una vida sin excesos y estudia un módulo de Educación Física. Él dice que cuando haces boxeo te levantas cansado y con hambre, y te acuestas cansado y con hambre. Así que como mucho, ver una película en casa con su novia o ir al cine. Su ilusión es la de igualar el récord de cuatro Campeonatos de Europa que posee John Martin, como se lo recordó un día Lorenzo Sanz, o alcanzar el Campeonato del Mundo y parecerse a su ídolo: Óscar de la Hoya. Ya lleva 23 combates y 14 KO.
Según óscar martínez