Petacchi tripite
El italiano volvió a ganar. Hoy se disputa una crono durísima.

Minutos después de ganar, Petacchi andaba algo enfadado. Esto sólo le puede ocurrir a quien está tan habituado al triunfo que lo acaba entendiendo como una obligación que no merece excesivas celebraciones. Hablo de oídas, pero debe ser agotador ser un campeón, incluso ser rico. Ambas condiciones, juntas o por separado, obligan a mirar siempre hacia abajo, a estar pendiente de la amenazas, de los movimientos imprevisibles del hormiguero. Es mucho más entretenido (y esperanzador) mirar siempre hacia arriba, aunque nunca caiga nada, aunque sólo caigan campeones y ricos.
A Petacchi le sentó mal que nada más cruzar la meta le hablaran del Mundial y le preguntaran hasta cuándo pensaba aguantar en carrera. No fue ni un comentario borde ni una ácida interpelación, más bien todo lo contrario, un elogio, un compadreo casi obligado porque desde que la prensa (deportiva) no es cuarto poder el periodista debe camuflarse de fan para acercarse al ídolo.
Intuyo que a Petacchi le preocupan tanto los triunfos y el favoritismo que está adquiriendo para el Mundial como le preocuparía todo lo contrario. Como es fácil que sea supersticioso, imagino que siente que sus opciones disminuyen cuanto más es señalado. Por eso se sacudió ayer los elogios como quien se rebela contra quien abre un paraguas en una habitación cerrada, hay gente insensata.
Respecto a su continuidad en carrera ahora que se acercan los Pirineos, Petacchi mintió educadamente y sugirió que podría aguantar hasta la última semana caso de sentirse bien, creo que lo dijo por consideración con la organización. Aunque dudo que pase de Burgos, nada se le podrá reprochar cuando se baje de la bicicleta, pues él, a diferencia de otros, ha defendido y alimentado su cartel de gran figura mundial.
Por cierto, en estas etapas de la marmota se echa muchísimo de menos a Óscar Freire. Él es de los poquísimos ciclistas capaces de alterar la línea dinástica y sucesoria de un sprint, le da exactamente igual quien sea el rey.
Talento
Noticias relacionadas
No es que gane siempre, es más bien que siempre acaba ganando. Es un inmenso talento frágil. También se le echará en falta en el Mundial. Como me ponga sentimental me lanzó a hablar de Valverde y se quedan sin saber qué ocurrió en la etapa. Además de la tercera victoria de Petacchi, hubo otros ciclistas que rellenaron el parte de incidentes. El peor parado fue Iván Gutiérrez, ese corredor del Baleares que nos recordó en algún momento a Julián Gorospe (el ciclista, no el director). Iván, un magnífico contrarrelojista sin suerte, sufrió una fuerte caída y me temo que no podrá disputar en condiciones la crono de hoy.
Los escapados del día fueron Xavier Florencio (Relax), Angel Gómez (Saunier) y Dockx (Lotto). Alcanzaron una ventaja de diez minutos, pero cayeron a unos 15 kilómetros de la meta. Pese al reagrupamiento y el final cantado, lo intentaron después Pasamontes y Freddy González. Lo confieso: es reconfortante ver en cabeza a los ciclistas del Relax, equipo que nos representa a los bajitos sin gol. Hoy se disputará una crono de 48 kilómetros que servirá para separar la paja del trigo. En principio, es el terreno que se ofrece a los rivales de Heras para que le recorten tiempo. Es una distancia tan apta para días de inspiración como para debacles monumentales. Sigo creyendo en Aitor González. Soy un romántico empalagoso que no acertará una quiniela en su vida.