Ciclismo | Dopaje

Armstrong no facilitó nunca su cartilla de salud

Los 198 ciclistas que correrán la Vuelta a España a partir del sábado llegaron ayer a Granada. El 'caso Armstrong' fue su comidilla. Hoy se someterán a controles antidopaje y sus médicos deberán mostrar sus cartillas de salud, donde figura su historial médico autorizado. La de Lance sigue siendo un misterio.

<b>UN DATO REVELADOR</b>. "La UCI sí podría autorizar a un diabético o a un enfermo de cáncer a tomar insulina o EPO"
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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La cartilla de salud del heptacampeón del Tour, Lance Armstrong, es uno de los misterios del ciclismo mundial. El texano nunca ha querido mostrar este documento, donde figura la medicación autorizada por la UCI. Tampoco tiene obligación de hacerlo, cierto, pero quizá haberla enseñado hubiera acallado las sospechas que le han perseguido durante su carrera y que el martes pasado culminaron con la revelación del diario L'Equipe, "con pruebas indiscutibles", de que el americano había tomado EPO en su primer Tour de 1999.

La sospecha más extendida es que aquel año era técnicamente un enfermo de cáncer de testículos todavía, por lo que podría estar medicándose con eritropoyetina recombinante (EPO), tratamiento para combatir la anemia que genera este mal, y con testosterona. Lance siempre negó esta tesis, aunque en su libro autobiográfico La vuelta a la vida sí admite que durante sus sesiones de quimioterapia tomó EPO. Lógico.

Existe un documento confidencial, según reveló L'Equipe, firmado por el responsable antidopaje de la UCI, Leon Schattenberg, que asegura que "Armstrong no pidió nunca autorización para tomar productos prohibidos". Pero esta carta fue solicitada por los abogados de Lance para presentarla en los diversos procesos judiciales que tiene abiertos en Europa y Estados Unidos. ¿Y por qué no enseñar mejor la cartilla de salud?

Esta cartilla, que recoge la vida médica del corredor, consta de cuatro partes que conviene explicar. En el primer apartado se recogen los cuatro análisis de sangre y orina trimestrales obligatorios. Sin más. Y en la cuarta y última se apuntan las aplicaciones por vía tópica: pomadas, colirios... No están prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), pero la UCI las ha incluido para evitar suspicacias.

Entre medias, las dos partes más abiertas a un uso fraudulento, los productos utilizados siempre por prescripción médica. El tercer apartado regula las sustancias "con ciertas restricciones", los broncodilatadores para tratar el asma crónico o la aplicación local de corticoides (las famosas infiltraciones) para curar golpes o tendinitis.

Y hemos dejado para el final la segunda parte, la que tiene más miga. Ahí se anotan los productos totalmente prohibidos, usados de forma excepcional o por una emergencia. Por ejemplo, si te pica una avispa mientras te entrenas (en competición te aguantas o te retiras) y te tratan con adrenalina y Urbason por vía intramuscular. "Aquí es donde quizá existiría una rendija legal para que un diabético pudiera tomar insulina o para que alguien con cáncer tomara EPO, aunque yo no conozco ningún caso profesional, porque es difícil que un enfermo así pueda competir a este nivel", asegura un médico del ciclismo. ¿Se coló Armstrong por esa rendija?

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Jesús Manzano sí enseñó en AS su cartilla de la temporada 2002

Los ciclistas son muy reacios a mostrar su cartilla de salud. En 2002, Igor González de Galdeano se vio inmerso en una polémica con L'Equipe, que publicó sus altos valores de cortisona para combatir el asma. Igor era entonces líder del Tour. La prensa francesa le pidió que enseñara su cartilla de salud. No quiso. De Armstrong sólo se conoce que en 1999 presentó una autorización terapéutica para utilizar triamcinolona acetonida, un glucocorticoide que se aplicó tras sufrir una rozadura con el sillín. Sólo Jesús Manzano, durante sus denuncias en AS, mostró su cartilla del año 2002 cuando explicó que a veces se utiliza con picaresca. La cartilla entró en vigor en 1999, un año después del escándalo del Tour del caso Festina.

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