Armstrong: "He pasado un momento muy difícil"
El líder se quedó sin equipo en la ascensión a Pailheres.


Lance Armstrong se quitó el mal recuerdo que tenía de los puertos de Pailheres y Plateau de Bonascre. El 19 de julio de 2003, el americano salió muy tocado de una etapa calcada a la de ayer. El día anterior había sufrido una deshidratación en la contrarreloj de Cap Decouverte, donde cedió 1:36 minutos con Jan Ullrich, y en la primera jornada pirenaica perdió otros 19 segundos con el alemán. Aquel Tour sólo lo salvó gracias a su amor propio en Luz Ardiden, donde ganó tras sufrir una caída.
Todos estos recuerdos debieron pasar por la cabeza de Armstrong, cuando ayer se quedó sin equipo en Pailheres por el impulso del T-Mobile y de Basso. "He pasado un momento difícil, pero nada comparable a hace dos años. El calor hacía daño como entonces, pero yo he ido mejor. Cuando se han producido las arrancadas, yo me encontraba muy bien de piernas".
¿Compañeros?
Al igual que le sucedió en el puerto de Schlucht de la octava etapa, Armstrong se quedó sin compañeros y rodeado de rivales. "Estaba previsto que mi equipo marcara un tempo en la etapa, pero el T-Mobile ha perturbado toda nuestra táctica, porque ha tirado a bloque. Pero yo no estaba solo, porque tenía a mi lado a Basso y Ullrich (sic)".
Lance dejó caer esta última frase sin mayor explicación, aunque sus palabras sobre ambos fueron más de agradecimiento que de rivalidad: "Han estado los dos muy fuertes. Ullrich ha tirado mucho y Basso ha mejorado respecto a los Alpes". Pese a que no lo diga, quizá pensaba en el gran favor que le hicieron sus dos contrincantes por el marcaje mutuo que se hicieron.
Por lo demás, el texano logró distanciar a Michael Rasmussen, que comenzó la etapa a 38 segundos y la terminó a 1:41: "El danés es un escalador oportunista que ganó tiempo en una escapada, pero le tenía controlado por mi ventaja en la crono".
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