"Me la jugaré en los Pirineos"
Paco Mancebo se perfila como la opción española para el podio.


El Tour de Francia 2005 se decide este fin de semana en los Pirineos, en las cumbres más veces sobrevoladas por las águilas hispanas, en las montañas donde el ciclismo español ha logrado 24 de sus 102 victorias. El abulense Carlos Sastre fue el último en inscribir su nombre en esta cordillera. Fue en una etapa calcada a la de hoy. Atacó en el Pailheres y alzó los brazos, chupete en boca, en Plateau de Bonascre (o Ax-3 Domaines). Aquel día, un 19 de julio, Lance Armstrong lo pasó mal. Hacía mucho calor. Igual que se prevé hoy.
Otro abulense, Paco Mancebo, se presenta ahora como la mejor baza española. "Puede que la gente sea más conservadora hoy sabiendo que la etapa de mañana es la más dura del Tour, la que va a decidir la carrera. Pero los puertos hay que subirlos igualmente. El último no es gran cosa, pero hará daño si alguien ataca en el Pailheres, como hizo Sastre en 2003. Ojalá pueda yo repetirlo. Quedan dos etapas de gran montaña y sería un error no aprovecharlas".
Dar guerra.
El líder del Illes Balears afirma que se ve mejor que nunca. Y está dispuesto a dar guerra: "Si puedo, me la voy a jugar. El año pasado se me dieron bien los Pirineos y en La Mongie estuve muy cerca de Armstrong. Eso me da esperanzas, más después de haber comprobado el martes en Courchevel que puedo llegar junto a él".
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¿El podio o una etapa? Para Mancebo, esta cuestión no hay que plantearla como una disyuntiva: "A mí no me van a dejar irme de lejos, así que si gano una etapa será por narices... Y si gano por narices estaré en el podio. Una cosa lleva a la otra".
El domingo llegará la etapa del reina en Saint Lary-Soulan, una de las pocas cimas que no ha sido conquistada por los españoles en las ocho ocasiones que ha sido meta. El último vencedor fue Armstrong en 2001. "Pero Lance está más débil que en ediciones anteriores", apuntó Biarne Riis, el director del CSC. "El problema es que la gente parece que sólo busca el podio. Hay que atacar".