París 2012, pendiente del juicio por corrupción contra Guy Drut
Dru, miembro de la candidatura francesa y del COI, es investigado por su presunta contratación ficticia por la región de Ile-de-France, lo que le pudo reportar 118.000 euros.

La candidatura de París a los Juegos Olímpicos de 2012 está pendiente del proceso por corrupción política abierto contra uno de sus fundadores, el miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) Guy Drut, que podría verse invitado a abandonar el proyecto si los jueces confirman su implicación.
Según publica este miércoles el vespertino Le Monde, Drut debe comparecer el próximo día 9 ante los jueces que investigan su presunta contratación ficticia por la región de Ile-de-France.
Drut está procesado por este asunto desde octubre de 1999 y, posteriormente, el COI ordenó la apertura de una investigación para determinar si el francés estaba implicado en un caso de corrupción. A petición del presidente del COI, Jacques Rogge, la Comisión de Etica debe elaborar un informe sobre el caso Drut.
Aunque la candidatura francesa juega por el momento la baza de la presunción de inocencia, no se descarta que el ex campeón de los 110 metros vallas sea apartado de la carrera olímpica si se confirma su implicación en un caso ilegal.
El ministro de Deportes, Jean-Francois Lamour, compañero político de Drut, mostró su apoyo al deportista, que también es alcalde de la localidad de Coulommiers, a las afueras de París. El propio Drut confirmó a Le Monde que está "dispuesto a quedarse en la reserva" si la candidatura se lo pide.
Otro caso de corrupción
El problema para París 2012 es que a dos meses y medio de la elección de la sede de lo Juegos la palabra corrupción se vea asociada a la candidatura. Además, la justicia francesa investiga sobre otro caso de corrupción que salpica al presidente de la región Ile-de-France, Jean-Paul Huchon, otro de los fundadores de la candidatura parisiense.
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Drut ha negado siempre haber hecho algo ilegal, aunque ha reconocido que trabajó para el la región, un contrato que le reportó, según los jueces instructores, 118.000 euros entre 1990 y 1993.
Otros testigos han calificado de "ficticio" el empleo de Drut, ya que, si bien cobró los salarios prometidos, "sólo acudía al despacho una o dos veces al año", según el relato de uno de los directivos de la empresa pública que le contrató citado por Le Monde.