"Jugamos con el efecto placebo de vitaminas"
Una semana después de haber publicado extractos de la declaración judicial del médico Eufemiano Fuentes, AS ofrece hoy los testimonios de otros dos imputados del 'caso Manzano': Vicente Belda, director del Kelme, y el también galeno Walter Virú.


AS ha tenido acceso a las declaraciones judiciales hechas en julio en Alcoy y Madrid, respectivamente, por Vicente Belda y Walter Virú, director y médico del Kelme en 2003, año de las denuncias de dopaje hechas por Jesús Manzano en AS.
Virú negó haber prescrito a Manzano "EPO y autotransfusiones para el Tour". El ciclista contó que su abandono en Francia se debió al uso de oxiglobin, a lo que el médico respondió: "Desconocía este compuesto hasta que lo leí en su declaración. Luego supe que es un medicamento veterinario". Belda también habló sobre este asunto: "El desmayo que Manzano atribuye al dopaje se debió a un golpe de calor, según los médicos de aquel Tour".
Notas personales.
Varias pruebas aportadas por Manzano en los Juzgados implican a Virú, entre ellas planes de medicación en clave. "Cuando utilizo términos como gas bus, crono corta, láctico es para referirme de forma personal a determinados conceptos (...). Rotuladores, pelas, amarillas o rusas no es una terminología del ciclismo, sino notas médicas para mi uso exclusivo. Manzano no los identificó correctamente". El ciclista explicó que esas palabras se referían a la hormona del crecimiento, la nandrolona y la EPO.
¿Cómo llegaron entonces a manos de Manzano si son notas personales? Virú lo explicó así: "Estos documentos los he tenido siempre en mi consulta y no se los he entregado a Manzano. Creo que los habrá cogido sin mi consentimiento durante una prueba de esfuerzo. Cuando prescribo un medicamento, lo hago con terminología médica y en receta". Esta versión de sustracción de recetas coincide con el argumento expuesto por otro médico, Eufemiano Fuentes, que también declaró ante el juez que Manzano quitó notas a su hermana Yolanda.
Virú negó haber prescrito sustancias dopantes a ningún corredor: "Tampoco informé a los ciclistas del consumo de medicamentos, aunque es cierto que en grandes competiciones jugamos con el efecto placebo de compuestos vitamínicos y recuperantes. Todos ellos están permitidos y tienen como finalidad volver a hidratar a los corredores por la pérdida de agua que sufren en las carreras". Por ejercer estas funciones recuperadoras, Walter recibía una remuneración anual de 30.400 euros.
Manzano también denunció que enfermó en la consulta de Virú a causa de una autotransfusión después del Tour. "No es cierto que viniera a mi clínica, porque en ese Tour tuve que permanecer en París por problemas de presunto dóping de otro corredor". Walter se refiere al contraanálisis de Pascual Llorente, aunque Manzano ya explicó que el médico volvió a la capital francesa, previo paso por Valencia.
Contradicción.
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Otra relevación de Jesús es que en la Vuelta a Portugal recibió un envío de somatropina (hormona del crecimiento) de Virú a través de un compañero. El médico lo negó a medias: "Manzano me llamó muy airadamente porque no tenía medicamentos de recuperación y vitaminas, por lo que le prescribí Inmunoferon y se lo mandé a través de Nacho Gutiérrez". Virú se contradijo aquí, porque en otra parte de la declaración aseguró que el 30 de julio de 2003 dejó de ser médico del Kelme, pero esta carrera se disputó del 6 al 17 de agosto.
La declaración de Belda apenas aporta luz. Además de que negó "haber reclamado ninguna cantidad a los ciclistas", en referencia a la recolecta del Tour para el transporte ilegal de medicamentos, la mayoría de su testimonio lo orienta a desacreditar a Manzano, a pesar de que le seleccionó para el Tour y la Vuelta en 2003.