La FIA revisará la jugarreta de Ralf
Alonso reclamó ante los comisarios de carrera del GP de Mónaco, que le han asegurado que analizarán las imágenes de televisión del accidente en el túnel

Zapatillas fashion, pantalón vaquero, camisa corporativa Renault y su sempiterna gorra con el 8. Semblante serio y aspecto de cansado. O de enfadado ("cabreado", como él mismo puntualizaría después). Fernando Alonso estuvo ayer en Madrid cumpliendo con uno de sus compromisos publicitarios con Renault, en el Salón del Automóvil de la capital. Y en su talante se reflejaba la decepción lógica de haber perdido la oportunidad única de vencer en el GP de Mónaco. Todo, por culpa de un impresentable llamado Ralf Schumacher.
Si el tiempo cura las heridas, en el caso de Alonso parece no ser así. Más bien al contrario. El asturiano se reafirmó en las declaraciones que realizó tras el incidente con el alemán en el Túnel de Montecarlo. El domingo le llamó idiota y aseguró que sólo por llevar el apellido Schumacher quedaría impune. Justo 24 horas después lo mantenía con rotundidad.
El piloto de Renault explicó que tras su salida de pista acudió a la dirección de carrera para explicar su punto de vista sobre lo ocurrido. Y reveló que los comisarios de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) le aseguraron que revisarán con detenimiento las imágenes de televisión para determinar si la maniobra de Ralf es merecedora de algún tipo de sanción. Aunque en primera instancia, al no haber existido contacto entre ambos, consideraban que su intervención no era necesaria. Sin embargo, si llegasen a apreciar alguna irregularidad podrían solicitar al equipo Williams la telemetría (los datos informáticos) del coche, con el fin de verificar si su piloto realmente aceleró para dificultar el adelantamiento de Nano.
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Pero el español tiene claro que las razones de la impunidad del piloto de Williams son otras. Por ser quien es, por su apellido o por otros motivos que no quiso entrar a valorar, piensa que el hermanísimo de la F-1 tiene bula en los grandes premios. Lo cierto es que ni siquiera Renault quiso reclamar contra el menor de los Schumacher (algo que Alonso no fue capaz de justificar con claridad) y parece difícil que la FIA tome la decisión de sancionar a un alemán en vísperas del GP de Europa del próximo domingo en el circuito de Nurburgring.
De lo que Alonso no se arrepiente es de la dureza de sus declaraciones, de su acusación directa contra el incompetente que le arrebató sus opciones de triunfo en el Principado.
