Todos brillan a su alrededor
Recuerdo bien un Chelsea-Blackburn ya de la Premier en pleno mes de agosto. El Chelsea empató a dos y sobre todo se le notó la falta de un mediocentro en serio. Petit no podía asumir el papel y Lampard jugaba demasiado retrasado para sus características. El Chelsea se resquebrajaba por el centro. Mientras, Abramovich cerraba el fichaje de Makelele, el jugador que todos necesitan pero que nadie se atreve a elogiar. Fue llegar Makelele y mejorar el Chelsea, que empezó a poner a todos en su sitio.
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Desde entonces ha sido titular, con algunos altibajos pero siempre pieza clave. Ese es Makelele, del que el Chelsea sacó todo el provecho que quería en su primera temporada. Con su llegada el Chelsea pudo permitir a Lampard jugar a sus anchas, y diez goles son el resultado. Con Makelele no hubo que abusar de Petit, un jugador casi retirado. Se pudo colocar a Geremi más cerca de la banda cuando llegó la lesión de Johnson, y no hubo que obligar a Parker a jugar donde no le gusta.
Nadie tuvo que trabajar más de la cuenta, ni Gronkjaer ni Duff. Y ahí están los resultados del mejor segundo en la historia de la Premier y semifinalista en la Champions. El excelente final de temporada de Gronkjaer también va relacionado con el trabajo de Makelele. Ni me extraña que Ranieri le pidiera ni que el francés le elogie ahora que el italiano acabó su ciclo. Tampoco que Santini siga confiando en él para jugar al lado de Vieira con Francia. Seguro que Zidane se alegra de ello, porque no está para trabajar demasiado después de una dura temporada. Makelele no brilló demasiado en el Chelsea porque no está para eso, no es su estilo. Pero sin él en el campo se resiente todo el funcionamiento del equipo, pese a quien le pese.
