Un padre envenenaba a los rivales de su hijo
Uno de ellos murió, el pasado 3 de julio, tras un partido

Un suceso ocurrido en el mundo del tenis conmocionó a la sociedad francesa el pasado verano cuando se supo que un mllitar francés de 43 años, que atiende por Christophe Fauviau, era encarcelado el 3 de agosto por envenenar a los rivales de sus hijos tenistas y ayudarles así a ganar. La fatalidad quiso que uno de dichos rivales se matara en un accidente de coche inmediatamente después.
La acusación por la que le detuvieron era "la administración de sustancias tóxicas con premeditación, habiendo provocado la muerte sin intención". Este ciudadano ha reconocido haber drogado tres veces a tres rivales de su hijo Maxime, que tiene 16 años, echando un ansiolítico que provoca somnolencia llamado Temesta en unas botellas de agua. Uno de esos rivales, Alexandre Lagardere, de 25 años, se mató el 3 de julio cuando conducía su coche poco después de enfrentarse a Maxime. El magazine de LEquipe recogía en un informe esta historia el pasado fin de semana.
La Policía gala investiga, desde entonces, once casos de presuntos envenenamientos. De esos once casos, siete son de rivales de Maxime y cuatro de Valentine, joven prodigio del tenis galo a los 13 años que no necesitaba de estas ayudas para ganar.
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El padre envenenador ha reconocido los hechos que le imputan dos jugadores que fueron eliminados por su hijo Maxime en el torneo de Bascons, disputado en junio. Uno de ellos, Benoit, ha revelado que antes del partido se encontró su botella de agua abierta y medio vacía, pero bebió de la misma y al final del primer set veía doble la pelota. Su abogado, Renaud Lahitete, informó que "acabó el partido en un estado lamentable y se derrumbó en el vestuario". Inmediatamente llevó la botella a la Policía y su análisis reveló la presencia de Temesta. Pocos días después ocurrió el fatal accidente que mató a Alexandre Lagardere, tras jugar con Maxime.
Christophe Fauviau está en la prisión de Mont de Marsan y se enfrenta a una posible pena de veinte años de reclusión. Ahora dice que "siente remordimientos" por ese ataque de locura que le llevó a envenenar a los rivales de sus hijos para que estos ganaran.