Rodríguez es hijo y hermano de ciclistas

"Vestir de amarillo en una grande es un sueño que me dará confianza para el futuro". Aunque la frase suene a tópico, quizá Joaquín Rodríguez, catalán de 24 años de Parets del Vallés (a 25 km de Barcelona), tenga más razones que nadie para sentirse así al alcanzar el liderato de la Vuelta.
Porque el sueño de Purito Rodríguez no empezó cuando dio el salto a la ONCE en 2001 y ganó la Escalada a Montjuïc, sino cuando su padre, Manuel Rodríguez Ayora, fue profesional en los 70 y director del Colchón CR en los 80. "Llevo el ciclismo en la sangre y por eso, a base de ver carreras, comencé a dedicarme a la bicicleta", explicó ayer.
Noticias relacionadas
Rodríguez no es el único que ha secundado a su padre. También su hermano Alberto, tres años menor que él, milita en las filas del Wurth, el equipo amateur filial de la ONCE. Los dos empezaron juntos en la Escuela de Maco y siempre siguieron los mismos pasos.
Quizá por amor de hermano, quizá por ser verdad, Purito no se cree el mejor de la familia: "El superclase es Alberto". Por cierto, Joaquín es del Barça e íntimo amigo de Melchor Mauri. Si el presidente Laporta se animara a hacer un equipo profesional, aquí tendría un líder.