Un genio de Niño
Fernando Torres con dos soberbios golazos fue el artífice de la victoria atlética ante un Villarreal que mereció algo más

Lo del Niño es de otro mundo. Volvió al Calderón después de su lesión y puso el estadio patas arriba. Cuando los rojiblancos se estaban ahogando en todo su arsenal habitual de mediocridad, encefalograma plano y vulgaridad, salió Fernando y cambio la historia. Se inventó dos golazos y puso a su gente en el camino de la victoria. El Villarreal no esperaba este factor desequilibrante y tuvieron que claudicar ante un genio de los goles.
Lo que no se puede pedir a estas alturas de la temporada peras al árbol atlético. Ni la afición se tragó la milonga europea y se acercó al Calderón en poco más de media entrada. Luis reincidió en el once que ganó en Santander. Repetir dos milagros seguidos era el acabose. Floro, que se les sabe todas, salió desde el principio con valentía, siendo amo y señor del centro del campo, y al final la lógica se impuso. Farinós, Josico, Guayre y Calleja se apoderaron de la pelota y marcaron el ritmo de la contienda. Salvo un zapatazo de José Mari al larguero, Calleja y Josico pusieron en ventaja al bloque que había funcionado. El regalo de Reina sirvió de poco a un conjunto rojiblanco que seguía sin encontrar el sendero del buen fútbol. Los atléticos se ilusionaron cuando vieron que calentaba su clavo ardiendo, el Niño, junto a Luis García para buscar una victoria añorada.
Artillería. Luis tiró la casa por la ventana y ya puso todos sus delanteros en el tapete durante la segunda parte. El Villarreal asustó de salida hasta que llegaron los minutos de la locura. El Niño se inventa un derechazo desde fuera del área que es el empate. A continuación, con la izquierda consigue la remontada. La gente grita su nombre y el Atlético se siente cómodo. Lo que parecía imposible se ha convertido en una realidad.
La gente de Villarreal había cedido mucho terreno y estaba pagando su penitencia. Al final dominaron y Esteban tuvo que sacar tres balones de empate. Como es habitual los rojiblancos tenían que dar su dosis de penitencia a su gente, y abortando unas contras que eran mortales de necesidad. De momento, los atléticos volvieron a darse un homenaje ya que disfrutaron del fútbol de un Niño que va para figura de otra época. Solamente los más grandes son capaces de salir de una lesión y cargar con el peso de un equipo que estaba perdido y naufragando. ¡Niño, tu sí que vales! El Villarreal enseñó buenas maneras de medio campo hacia arriba y dejaron lagunas en su defensa y portería. Floro tiene unos mimbres para hacer un gran cesto de cara al futuro. Pero lo que nadie olvidará y dará por bien empleada su presencia en este partido son las genialidades de un futbolistas que hará historia. Niño, eres el patrimonio de este club.
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