Gil cree que Luis ya no le vale
Llevan tres meses sin hablarse. La derrota ante Osasuna ratifica al presidente en que falta mano dura con la plantilla. Hoy se verán las caras en el Calderón

Ayer Jesús Gil lanzaba una andanada a su entrenador. En Telemadrid le indicaba que si seguía defendiendo a los jugadores iba contra la empresa. El presidente explotaba con una situación que está deteriorada desde hace tres meses. No mantienen diálogo con su técnico. Al final hablaron por la mañana y se citaron para hoy a las siete de la tarde en el Vicente Calderón para aclarar posturas. El dirigente no quiere a Luis, pero no va a cesarle ya que costaría una cifra superior al millón y medio de euros (incluida la deuda de la prima por ascender del año pasado y pagarle la próxima temporada que está firmada). Por su parte, el entrenador que estaba en El Puerto de Santa María, se mostraba tranquilo y su intención es no presentar su dimisión. Acepta que le cesen, pero pagándole todo su dinero.
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Gil no tiene la intención de apearse de su línea de actuación. Ni siquiera va a aceptar una reunión con la plantilla, ya que estima que es un caso perdido. Aunque no quiere decir nombres, la verdad es que la gente del Milán (José Mari, Contra, Albertini) y Emerson están en el disparadero. Sí alaba la entrega de Fernando Torres y Movilla: "Lo podrán hacer mejor o peor, pero siempre se dejan la piel". Su deseo es que ya para Valladolid rueden cabezas y se apueste por otro tipo de jugadores. En cuanto al año que viene, ha perdido toda su confianza en la labor de Luis.
Por su parte, el entrenador recibió las noticias de las declaraciones en El Puerto de Santa María. En un principio no se quiso pronunciar. Solamente su representante, Pepe Navarro, estimó que las palabras de Gil eran inoportunas. Su planteamiento para la cita de hoy será clara. No ponen problemas para rescindir su contrato, siempre y cuando le paguen todo el dinero que está reflejado en el mismo. En caso contrario, seguirá adelante con su trabajo y volverá a pedir respeto para su vestuario. Su diálogo con Miguel Ángel Gil Marín es fluido e incluso en los dos últimos meses ya estaban trabajando en la planificación de la próxima campaña (hablaron de los cedidos, posibles fichajes y opciones de compra). Ahora todo puede pasar.
