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Además de Carew, también gusta Kily

El argentino vuelve a estar entre los objetivos blaugrana, tras el culebrón del verano. El Barça se lleva bien con el Valencia.

Kily González.
Tomás Roncero
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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Como era de prever, John Carew negó ayer haber mantenido contactos con el Barcelona en el restaurante Asador Donostiarra, de Madrid. El club blaugrana no sólo está interesado en el atacante noruego, sino que también ha recuperado su vieja aspiración de contratar al argentino Christian Kily González, por el que llegó a ofrecer este verano 2.100 millones de pesetas y el pase de Luis García, hoy en el Atlético de Madrid.

El Barça mira al Valencia y diseña su futuro pensando en posibles pactos con el club de Mestalla, con el que mantiene buenas relaciones. En círculos valencianos se sigue dando por hecha la salida de Carew, al que su agente, Pet Flod, puso hace dos semanas en entredicho al asegurar desde Oslo que si no le mejoraban la ficha el próximo verano se lo llevaría a otro equipo. Lo curioso del asunto es que Carew dijo ayer que se trataba de "una maniobra de Madrid para desestabilizar" (sic), y que sólo fue al restaurante a almorzar con una bella acompañante (prohibió las fotografías dentro del recinto), pero llegó pasadas las 16:30 horas para comer.

El futuro de Carew, así como el de Kily, depende de quiénes en su momento ejerzan como presidentes. Ambos clubes, presumiblemente, convocarán elecciones este verano.

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En 2002 valía 18 millones

La última palabra, tanto en el caso de Carew como en el de Kily, será del Valencia, que ya rechazó el pasado verano la salida del argentino al Barcelona porque no llegaban a los 18 millones de euros que había pedido por él. Kily era, junto con Gaizka Mendieta, uno de los caprichos de Louis van Gaal para su Barça.

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