Un hat-trick de Carlos heló aún más Zorrilla
Manzano y el Mallorca, enormes. El Valladolid pagó su conformismo.

Un Mallorca intratable y un Manzano espectacular en su planteamiento dieron la vuelta a la eliminatoria. El Valladolid, conformista y espeso, naufragó sin remedio sobre las heladas aguas de Zorrilla.
Y es que cuando no salen las cosas, no salen, pensaría Moré. Pero todo tiene sus causas. El Valladolid pagó caro su conformismo inicial. Quiso tocar, controlar y manejar su ventaja, pero se topó con un Mallorca portentoso. Manzano, a diferencia de su colega y amigo Moré, planteó un partido inteligente y práctico. Tejió una maraña defensiva en el centro del campo para impedir la meditación pucelana; colocó en punta a Pandiani y Carlos: por detrás, a Ibagaza, y una presión asfixiante en la medular. Fue sobre ruedas. Sólo faltaba el protagonista, que bien pudo ser Pandiani, héroe de Zorrilla en Liga con un hat-trick. Pero fue Carlos (desde ayer señor Carlos). En media hora marcó tres goles como tres soles. Hizo de Pandiani, vaya.
Con Zorrilla helado, el Valladolid luchó por despejar la gélida tajada con la que saltó al también helado terreno de juego. Pero todo fue inútil. Ni un tiro entre los tres palos. Ni una jugada trenzada. Nada.
En el segundo tiempo Moré, con muy buen criterio, quiso recomponer a su equipo en su apartado anímico. Inicialmente, los pucelanos saltaron al campo más batalladores, más valientes y pronto se encontraron con un gol, fruto de un resbalón de Nadal en la frontal del área que aprovechó Mario para acortar distancias. Pero tanta valentía implica también peligro, y el Valladolid pagó su osadía, como antes su conformismo, con otro gol bermellón que daba carpetazo a la eliminatoria.
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Lozano marcó, pero tampoco lo celebró
Como hace siete días en Son Moix, Lozano volvió a marcar un gol ante su ex equipo. El centrocampista colombiano militó seis temporadas en el Valladolid y repitió su muestra de afecto para el equipo pucelano no celebrando su gol. Por otra parte, el Mallorca acabó el partido en inferioridad por la lesión de Campano, que se retiró a falta de siete minutos por problemas físicos.
