Descarga salva al Levante en el 97
Mijatovic vio la roja en el 50. Las Palmas debió sentenciar antes.

Por coraje, por orgullo... y porque Bello Rebolo, que perdió los papeles tras expulsar justamente a Mijatovic, decidió alargar ocho minutos la segunda parte del partido del chiste, que por momentos lo pareció. Por todo eso empató el Levante ayer un encuentro que Las Palmas tiró por la borda por culpa de la insultante ineficacia cara a puerta de sus delanteros, que fallaron lo que no está escrito y dieron a los obreros del Levante la oportunidad de sacar su casta, que la tienen, y mucha.
Razones le sobran a Uribe para estar indignado, porque los suyos debieron ganar. Incluso golear. Tras un inicio de color azulgrana, Ángel y Monteagudo se hicieron con la manija del encuentro y demostraron a Cantarero que sí, que el fútbol canario defiende ahora mejor que antes, pero no ha perdido su esencia de toque y buen juego. De todos modos, el peligro era granota, con Félix y Carpintero dominando, además de sus respectivas parcelas, el juego aéreo.
Pero lo que era un partido normal se convirtió en una locura tras el descanso. Lima, aprovechando un balón suelto en el área pequeña, adelantó a Las Palmas un minuto antes de que Mijatovic cometiera un error extraño en él, cayendo en una provocación que le costó la expulsión. Pero los de Cantarero no bajaron los brazos y se la jugaron a la ruleta rusa. Les salió bien, pero porque Ángel y NKong perdonaron lo imperdonable, como hizo el árbitro con las expulsiones de Olías y Ángel, que la buscó con insistencia. Sin Pedja y con Congo ausente, el Levante tiró de Félix, Rivera y Descarga para solucionar la papeleta. Y el gordo cayó en Valencia.
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Polémica roja a Mijatovic
Respondiendo a una provocación, Mijatovic le dio una patada por detrás a Monteagudo y un manotazo en la espalda. El árbitro, en el acta, afirmó que le expulsó por "dar un puñetazo en la espalda a un adversario con el balón alejado".