Primera | Atlético 1 - Racing 2

¡Vaya socavón!

Munitis y Javi Guerrero dan una justa victoria a un pletórico Racing que superó a un Atlético sin orden y muy mal dirigido.

Manolete
Actualizado a

Puro disparate. El Atlético y Luis rizaron el rizo y ayer brindaron el ridículo más grande de su vuelta a Primera. El Racing estuvo impecable, supo ser ambicioso, presionó en las miserias atléticas del centro del campo y se llevó los tres puntos con total justicia. Lamentable la imagen ofrecida en el cierre del año, con faltas absurdas en los minutos finales y una impotencia que debe asustar pensando en el futuro inmediato.

La historia persigue al Atlético. Pese a que en el primer tiempo ante el Racing tuvo hasta cinco claras ocasiones de gol, y los cántabros no se habían acercado ante Esteban, una cantada de Hibic la aprovechó Munitis con habilidad para abrir el marcador. La maldita falta de eficacia rojiblanca sigue siendo su gran enemigo. En especial el Niño parece gafado, ya que es imposible errar los dos tantos que tuvo en sus botas. Preciado se merecía el premio apropiado a su alegría en el planteamiento, sacando toda su artillería pesada y presionando a la gente de Luis casi en su propia área. El partido era atractivo, ya que no había un dominador claro, y la gente vivía con cierto desasosiego.

Pronto se vio que Nagore y Movilla lo iban a tener duro, ya que tanto Nafti como Diego Mateo son obreros de lujo en la zona central. Luis García trabajaba mucho de mediapunta, pero se notaba que sus tendencias son ofensivas. Por la izquierda, los centros de Stankovic eran puro veneno, mientras que Contra estaba desaparecido en combate. El Racing a lo suyo. A esperar su oportunidad, que al final la tuvo un Munitis, que se movía con entera libertad y es el líder del resto de su gente. Hasta Lemmens estuvo colosal sacando sendos remates de Movilla y Nagore. Como es costumbre, el Calderón tenía que vivir en un estado de angustia permanente. Otra vez a remontar un marcador. La sala de máquinas rojiblanca seguía sin carburar ya que faltaban referencias para manejar el balón, pues Movilla estaba muy bien vigilado.

Impotencia

Tras el descanso llegó el empate de Emerson, pero otra cantada de la defensa madrileña, encabezada por Stankovic en el achique permitió a Javi Guerrero volver a poner en ventaja a los cántabros.

Enseguida Luis empezó a mover el banquillo y se desató la locura, Javi Moreno y Jorge salieron por Otero y Movilla y el Atlético se partió en dos. La delantera y la defensa. El Racing se movía a sus anchas en el centro del campo. Incluso pudieron conseguir algún gol más, aunque Esteban estuvo muy atento. Ni siquiera se sacó la garra. La archifamosa sala de máquinas volvía quedar en evidencia. El Racing conseguía su triunfo más cómodo del año.

Ni siquiera vale como excusa el gol anulado a Javi Moreno. Este Atlético daba pena y el Racing movía el balón con criterio. Munitis marcaba los ritmos, teniendo a Nafti y a Diego Mateos de escuderos de lujo. Si hubiera tenido necesidad de conseguir más ventaja la hubiera conseguido. Preciado había dado una soberana paliza a Luis en la pizarra. Hasta el Calderón se quedó callado ante la impotencia y la desgana de sus jugadores. La luz de alarma se ha encendido en el Calderón. El Atlético va cuesta abajo y, lo que es peor, no se ve capacidad para salir de este socavón.

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Stankovic se comió el achique

En el segundo tanto del Racing, la posición de Javi Guerrero era legal, ya que Stankovic no se entera del achique que hacen sus defensas.

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