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El Balón de Oro se relajó con el golf

Ronaldo festejó el Balón de Oro jugando al golf con el portero César en el campo de La Moraleja. Practicó su deporte preferido después del entrenamiento del equipo blanco.

Jugó a su deporte preferido
Marco Ruiz
Redactor Jefe Real Madrid
Nació en Granada en 1977. Licenciado por la Universidad Europea, entró en AS en 1999, por tanto, es canterano y ‘one club man’. Tras hacer la información del Atlético dos años pasó a formar parte de la sección del Real Madrid, de la que ahora es su Redactor Jefe. Cubrió la Eurocopa de 2008, tres Mundiales de Clubes y una final de Champions.
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El delantero no sufre ningún desajuste en el organismo provocado por el temido jet-lag y ha vuelto de Japón pletórico de moral tras ganar la Intercontinental, marcar un gol decisivo y salir elegido por la revista France Football.

Ronaldo se fue ayer después del entrenamiento al Campo de Golf de la Moraleja, en compañía de César, otro de los golfistas de la plantilla blanca, para practicar su afición preferida. El delantero, sorprendido por la primicia que dio AS ayer sobre su galardón del Balón de Oro, practicó poco más de tres horas con su compañero, sumidos ambos en la más absoluta relajación. El flamante Balón de Oro tiene hándicap 22, mientras que César, mucho más diestro en el deporte del golf, es hándicap 15 (el hándicap es el baremo que mide la calidad del jugador, ya que indica los golpes por encima del par del campo en los que se hace el recorrido).

Como no podía ser de otra manera, César mostró un mejor estilo que Ronaldo, aunque ambos se limitaron a realizar unos hoyitos sin la presión de competir. El delantero llegó incluso a pisarle alguna salida a César (alcanzó más distancia con la bola en el primer golpe, que se efectúa con un driver), aunque César demostró su dominio en el juego corto (los golpes que se realizan próximos al hoyo). No hubo ganador ni perdedor, sino tranquilidad y remanso de paz después de la vorágine de Tokio, de la Intercontinental y de la llegada multitudinaria del equipo a Madrid. El frío y el viento fueron los únicos inconvenientes durante una gran tarde de golf.

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Los efectos del jet-lag no han hecho mella en el organismo de Ronaldo, que durmió a la perfección la noche del regreso. Por la mañana realizó el entrenamiento (durante una hora y media) al mismo ritmo que sus compañeros y tan sólo ha notado variaciones en los hábitos alimenticios, y es que, hasta que su organismo se adapte por completo, tendrá ganas de comer a deshoras. Ese fue el motivo por el que el delantero y el portero aprovecharon para jugar al medio día.

Hay que recordar que hace un mes y medio Ronaldo demostró su destreza con el golf cuando ganó el torneo Pro-Am de la Fundación del Real Madrid que se disputó en el Campo del Golf del RACE. El brasileño ha encontrado en la plantilla blanca a varios jugadores que, al igual que él, están locos por el gol, como McManaman, César, Celades o Figo, y eso ha facilitado, en parte, su adaptación al equipo desde el principio. Ronaldo ha vuelto de Japón pletórico de ánimo y en un estado de forma envidiable. El próximo domingo, cambiará otra vez los palos por el fútbol.

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