El Valencia quiere llevarse a Portillo
Le ofrece 1.500 millones de pesetas por cinco temporadas - Iría a la vía judicial para eludir pagar los 2.500 millones de su cláusula - Sólo le costaría 80 kilos


El Valencia podría hacer temblar los cimientos de la Casa Blanca si sigue adelante con su intención de quitarle al Real Madrid a Javier Portillo, la perla de su cantera. Jaime Ortí, presidente del Valencia, ha dejado en la puerta de la casa del joven delantero un contrato de 1.500 millones de pesetas por cinco temporadas y la tarjeta de un contacto en Madrid, miembro de una empresa de asesoramiento judicial, para asegurar al entorno del jugador que ningún equipo que le quiera necesita pagar su cláusula de 2.500 millones para llevárselo.
La jugada del Valencia es poco menos que maquiavélica. Pretende hacerse con los servicios del delantero vía judicial, atendiendo a algunos precedentes como el de Mista con el Tenerife, por una cantidad que no sobrepasaría los 80 millones de pesetas. La Justicia impide que un jugador que cobra 10 millones de pesetas este año, como es el caso de Portillo, tenga una cláusula de rescisión tan alta (2.500 millones). El Valencia mandaría el caso al juzgado y el magistrado de turno dictaría, a buen seguro, la fatal sentencia a favor de los interés del conjunto ché.
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El primer contacto se mantuvo el 23 de junio, durante la disputa del Mundial. Un directivo del Valencia viajó hasta Madrid para ver la disputa del Real Madrid B-Espanyol B de la fase de ascenso a Segunda y, de paso, dejar el recadito al jugador y su entorno. El ofrecimiento de unas altas cantidades económicas en su contrato (cobraría 300 millones de pesetas por temporada) y una altas expectativas deportivas (jugaría la Champions y tendría muchas posibilidades de formar en el once) estaba hecho. Sólo quedaba esperar el sí del jugador, absolutamente necesario para que el plan siguiera adelante.
Rafa Benítez, técnico del Valencia, conoce bien a Portillo porque era colaborador de Del Bosque cuando éste último dirigía la cantera blanca y fichó al delantero con 10 años. La marea de goles que figura en sus estadísticas no ha pasado inadvertida para los clubes españoles con más prestigio ni para los europeos. El Madrid tendrá que andarse con ojo si no quiere perder a su nueve del futuro.