El laboratorio de Maldini
Argentina se unió a Francia en la lista de favoritos eliminados. A los de Bielsa les atenazó la presión ante una Suecia que está en octavos con mucha menos calidad que sus vecinos daneses. Inglaterra también se clasificó, pero lo tendrá muy negro para superar a los de Olsen. Su rival, Nigeria, dejó entrever un futuro muy prometedor. Sorpresas y contrastes, eso es este Mundial.


CLAVES DE LA JORNADA
Nigeria se marcha con la cabeza alta
Opabunmi jugó el Mundial sub-17 hace unos meses en Trinidad y Tobago. Ogbeche no porque se lo impidió el París Saint Germain. Aghahowa tiene solo 20 años y lleva tres años en la selección. Los tres han jugado en este Mundial, que para Nigeria se recordará como el del cambio generacional. Se van con un empate a cero ante Inglaterra, y creo que seguirán complicándole la vida a todos los grandes en el futuro.
Inglaterra, sólo dos goles
Inglaterra está en octavos con un juego de medio pelo. Sólo marcó dos goles, y ninguno en jugada elaborada. Un remate de Campbell ante los suecos a la salida de un córner y un penalti de Beckham contra Argentina, forzado por Owen. Con el once titular no pudo hacerle un gol a Nigeria y ahora llegan los ofensivos los daneses. Los cuartos están cerca para Dinamarca.
Bielsa murió con sus ideas
Argentina fue valiente ante Suecia, pero la ansiedad le agarrotó. Marcelo Bielsa le exige al equipo concentración, ritmo y una serie de movimientos estudiados al detalle que al final se volvieron contra él. A veces los argentinos perdieron la capacidad de improvisación que muchos tienen. Hablo del Burrito Ortega, Aimar y Piojo López, por ejemplo. Eso facilitó el trabajo de contención sueco que, por otra parte, fue impecable.
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Chilavert, exceso de ego
No sólo las faltas directas, también las indirectas son para Chilavert en Paraguay. No recuerdo nada igual en un partido de esa transcendencia. Se nota que el paraguayo quiere entrar en la historia y convertirse en el único portero en hacer un gol que no sea de penalti en un Mundial. Alguien debería recordarle que personalidad es una cosa y locura otra.