Mejor arriba que atrás
Suráfrica juega con tres centrales/Sitúa un doble pivote en el medio/Arriba, dos extremos y McCarthy

Jomo Sono ha encontrado respuestas a sus problemas y tiene a un paso la clasificación con un equipo mucho mejor en ataque que en defensa. Un 4-5-1 muy claro. En defensa, poca calidad por las bandas con Nzama en la derecha y Carnell en la izquierda. La lentitud de los centrales, sobre todo Radebe, la lesión de Issa y la baja de Fish ha permitido la entrada de Aaron Mokoena, que volverá al Ajax después de su buen Mundial. Por delante dos volantes centrales de fuerza y poca distribución de balón. Sibaya y Teboho Mokoena son fuertes y buenos en la contención. Donde sí han evolucionado es en ataque. Zuma es rápido, con buena zancada y peligroso. Rinde más en la banda derecha, aunque en el Mundial empezó en la izquierda, y en el Copenhague juega de mediapunta. Fortune lleva tiempo sin rendir bien, Queiroz le alejaba de la banda izquierda pero con Sono se escora más, y McCarthy llega al mundial en una gran forma. Peligrosos en ataque, fuertes pero limitados en el centro del campo y muy débiles atrás. Un equipo para ganarle con cierta comodidad.
En defensa
Jugará con tres centrales para evitar que le ganen la espalda. Un empate les vale y por eso protegerán su portería. Dos laterales sin mucha proyección y el doble pivote ayudarán en la contención.
En ataque
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A la hora de atacar ensanchan al máximo el campo buscando la entrada por la derecha del velocísimo Zuma y por la izquierdad el talento de Fortune. En punta, Benny McCarthy dispone de mucha libertad y busca los espacios vacíos para evitar a los centrales rivales. Son una tripleta con calidad y mucha velocidad.
Fortune destinará las primas a su estadio
Quentin Fortune ya no es ese díscolo jugador que militó en el Atletico. Ya no se presenta en los entrenamientos con peluca y vestimenta de Argentina. Fortudona le apodaron entonces por aquella broma sus compañeros. Fortune ha ganado madurez y prestigio en el Manchester United. Y también suficiente dinero como para fundar una escuela de fútbol en Suráfrica. La escuela, que funciona hace varios años, se alimenta de su sueldo. Es un primer paso para el proyecto de Fortune, la creación de su propio club. Por eso destinará las primas del Mundial a la construcción del estadio que acogerá los partidos de su equipo.