Ciclismo | Giro 2002

El hombre del disfraz

Cipollini es el ciclista-récord del pelotón y también el más publicitario

<B>IL BELLO.</b> Fuera de la bici, Cipollini viste con elegancia italiana.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
Actualizado a

Mario Cipollini corre con una estampa del Padre Pío. Hace un par de años brindó su fe al beato y abandonó a la vidente Diamantina, aquella que le presagió que sufriría un accidente en la Vuelta a España 1994. Su compañero Adriano Baffi le cerró contra las vallas en Salamanca y casi lo manda al otro barrio.

La Vuelta siempre ha sido gafe para Cipollini. Es la única plaza que se le resiste. Ya ha desistido. Su última aparición fue en 2000. Acabó expulsado por darle un puñetazo en un ojo a Paco Cerezo. Mario siempre es noticia.

Su esterilidad en la Vuelta no le impide ser el hombre-récord del pelotón actual. En su palmarés figuran ya 172 victorias. En el Giro, con la de ayer, ya tiene 35 triunfos. Sólo le supera Alfredo Binda (41) en toda la historia. En el Tour también totaliza 12 etapas. Nadie en activo lleva tantas.

A sus 35 años y con 14 temporadas en el tajo, Cipollini sigue incombustible. Además, esta campaña se ha marcado nuevos objetivos. Quería ganar la Milán-San Remo, su gran sueño, y lo hizo. También quiere vencer en el Mundial de Zolder. Y al tiempo.

Noticias relacionadas

Pero Cipollini no sólo es grande por su extenso palmarés. También porque ha logrado ser el ciclista más publicitario del pelotón. A su ristra de apodos (Il Bello, Supermario, el Rey León...), el italiano suma su colección de modelos. Su manía por disfrazarse es archiconocida. El sábado salió en el prólogo vestido como un tigre.

El año anterior se enfundó un buzo que representaba la anatomía humana, en 2000 utilizó otro con los colores del Vaticano, otras veces ha corrido con un culotte con la bandera americana o con un maillot sin mangas. También se ha subido al podio vestido de rey romano o con la camiseta de Ronaldo. La UCI le infla a multas, pero la rentabilidad es superior al castigo.

Te recomendamos en Polideportivo