Un hombre rentable
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He tenido la oportunidad de ver jugar a cinco futbolistas colombianos con los colores del Valladolid. Primero llegaron Higuita, Valderrama y Leonel Álvarez. Años más tarde, y procedente del América de México, aterrizó en Valladolid Harold Lozano. Y por último, y cedido por el Real Madrid, apareció Edwin Congo. Todos ellos procedentes de un fútbol técnico y muy agradecido para el público, pero con diferencias de rendimiento entre ellos. Sin triunfar y casi sin cobrar, se marcharon el excéntrico Higuita y el Pibe Valderrama. Nunca llegaron a adaptarse y vivieron una etapa tormentosa. Los problemas económicos y su bajo rendimiento les obligo a marcharse antes de acabar la temporada. No supieron adaptarse convenientemente a una Liga como la española.
En Barcelona jugó a su partido cien con la camiseta del Valladolid. Sólo una inoportuna lesión de rodilla de la que se está recuperado le ha impedido aumentar esa cifra. Siempre aportó en Zorrilla su carácter pero también su gran calidad individual como jugador. Es un tipo inteligente, que se ha hecho totalmente a la vida de la ciudad. Este año acaba contrato y se ignora si renovará, pero no estará falto de ofertas. Hace semanas estuvo a un paso de fichar por el Glasgow Rangers, demostrando su condición de superviviente nato en el difícil mundo del fútbol. Aquí ha sido un hombre rentable.
