Camerún liberó ya a sus internacionales
Retuvo sus pasaportes hasta la fiesta presidencial. No pagó todo el billete de vuelta. Geremi llegó, pero faltan Etoo y Kalla.
Los internacionales cameruneses que conquistaron el domingo la Copa África comenzaron a llegar ayer a sus clubes tras tres días secuestrados por el Gobierno de su país. Los jugadores fueron obligados a acudir a la recepción organizada por el presidente camerunés, Paul Biki, el miércoles. Una vez terminada la fiesta en el Palacio de Yaounde, recuperaron sus pasaportes el jueves para poder salir del país.
Camerún ha sido criticada por clubes de media Europa, entre ellos el Mallorca, cuya directiva solicitará hoy a la RFEF que reclame ante la FIFA una sanción a Camerún por el retraso en el regreso de Etoo. "Así como Camerún es inflexible cuando nos exige al jugador en sus compromisos internacionales, nosotros lo seremos en la aplicación del reglamento, porque todo esto se ha convertido en una ceremonia de la confusión que nos está perjudicando mucho", afirmó Mateo Alemany, presidente del Mallorca.
Retraso de Etoo. Etoo tenía previsto coger el vuelo Yaounde-París de las 23:30 de la noche del jueves, pero no lo hizo. Finalmente lo hizo anoche. Desde París volará a Barcelona y desde ahí se trasladará por carretera a Zaragoza, donde mañana juega el Mallorca.
Noticias relacionadas
El madridista Geremi es el único de los españoles de la selección camerunesa que ayer regresó a España. El lateral se entrenó con su equipo, aunque ha sido descartado para el partido de hoy ante el Athletic debido a unas molestias en el tobillo. En cuanto a Kalla, el tercer representante de la Liga española en los leones indomables, se espera que hoy llegue a Almendralejo, aunque es dudoso que juegue ante el Racing de Ferrol.
Los jugadores se han visto con el problema añadido de que su Federación sólo pagaba el vuelo a París y Londres, puntos de conexión europea desde Yaounde. Para algunos, como para el portero titular, Alioum Boukar, el trayecto se ha convertido en una aventura, ya que su club, el Samsungspor turco, se niega a pagar el billete desde París y él seguía ayer en Camerún.