Ciclismo | Vuelta a Mallorca

Freire bate a Zabel y le manda un aviso

El maillot arcoiris ganó a su principal rival en la Copa del Mundo.

Óscar Freire celebra su triunfo sobre Steels y Zabel tras crzar la meta.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Dos de dos. Los sprints de la Vuelta a Mallorca hablan español. Tras el triunfo de Isaac Gálvez en la primera etapa, ayer le tocó el turno a Óscar Freire. El campeón del mundo, perfectamente lanzado por su compañero Tom Steels, estrenó su cuenta de victorias del año 2002 en su segundo día de competición, a pesar de no estar todavía en su mejor momento de forma y con dos kilos de más sobre su peso ideal.

Las lesiones de Freire son siempre presagio de victorias. El cántabro estuvo una semana parado por culpa de una gripe y no tenía claro que pudiera mojar en esta Vuelta a Mallorca. Pero cuando Óscar se queja de alguna lesión, hay un triunfo a la vista. Las dos veces que ha ganado el Campeonato de Mundo había pasado la temporada prácticamente en blanco. El día que esté sano, no habrá quien lo pare.

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La victoria vino acompañada de una exhibición del equipo italiano Mapei, que controló la carrera en sus últimos 30 kilómetros. En las proximidades de la meta, Tom Steels tomó las riendas del pelotón, entró con fiereza en la última curva y lanzó con maestría al campeón del mundo. Desde la tercera plaza, Erik Zabel sólo pudo presenciar con impotencia cómo Freire y Steels celebraban el doblete con los brazos en alto.

Zabel, líder. El alemán Erik Zabel volvió a ser la víctima de los sprinters españoles, aunque como consuelo accedió al liderato. El ciclista del Telekom es uno de los más regulares del pelotón, capaz de obtener victorias a lo largo de toda la temporada. Caer en estas batallas iniciales no son derrotas preocupantes para el número uno mundial, aunque a Freire sí le sirven para ir minando la moral de quien será su gran rival para la Copa del Mundo. La Milán-San Remo, el 23 de marzo, ya serán palabras mayores.

Los velocistas cederán hoy el protagonismo a los corredores que lucharán por la general en una etapa con tres puertos, entre ellos el Puig Major (1ª categoría). Freire ni siquiera tomará la salida, aunque retornará mañana. Sus guerras son otras.

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