España es de vueltómanos

Noticias relacionadas
El campeón ideal es aquel que es capaz de ganar el Tour de Francia, luchar por la Vuelta a España o el Giro de Italia y, a la par, anotarse alguno de los denominados monumentos: Milán-San Remo, Tour de Flandes, Lieja-Bastoña-Lieja... Así lo hacían Eddy Merckx o Bernard Hinault, pero el ciclismo ha cambiado mucho desde entonces. Actualmente, los líderes de las grandes vueltas normalmente no se prodigan mucho por las clásicas. Lance Armstrong o Jan Ullrich disponen de cualidades de sobra para doblar apuesta, pero en general no suelen hacerlo, porque el pelotón de hoy ha optado por la especialización. Ahora existen dos ciclismos: vueltómanos versus clasicómanos.
Los resultados de la encuesta de AS vienen a demostrar que España es un país de vueltómanos, porque hasta sus directores prefieren a Armstrong antes que a Erik Zabel y a Óscar Sevilla en lugar de Óscar Freire, a quien ni siquiera su segundo Mundial le ha servido para coronarse como el mejor del país. En Bélgica, eso sería impensable. Allí anteponen un triunfo en Flandes a un podio en el Tour, por poner un ejemplo. Aquí, a pesar de haber parido a Poblet, nos va la marcha de Bahamontes, Ocaña, Delgado, Indurain, Fuente... Actualmente, Freire nos está enseñando el otro ciclismo. Pero España sigue siendo para los vueltómanos.