Ambos se lo toman como un trámite
La ventaja del Valladolid hace que jueguen los suplentes

El partido de esta noche en Zorrilla es ese tipo de encuentro que a nadie le interesa que se dispute. Ni siquiera al Badajoz, que tras el 1-3 de la ida va a presentar un equipo repleto de suplentes y de hombres del filial, dejando patente su entrenador que está más pendiente del partido del domingo contra el Levante que de lo que pueda ocurrir en el Nuevo Zorrilla. Aún así, los extremeños deben de viajar, jugar y regresar otra vez hasta Badajoz, más que posiblemente para nada.
Por su parte, el Valladolid no quiere correr riesgos. Por un lado, reservará de nuevo a jugadores como Tote, Blanco, Jesús, Torres Gómez o Caminero. Por otro, Moré se ha encargado de inyectar en los que jueguen una especie de instinto matador que resuelva de manera definitiva una eliminatoria que pondría al Valladolid entre los ocho mejores del torneo copero.
Mientras, el público deberá desafiar al intenso frío, buscando en el partido una motivación que se antoja difícil de encontrar. Si las previsiones se cumplen, el encuentro se jugará bajo cero y constituirá un serio peligro para determinados aficionados que no tengan la salud en un estado mínimamente aceptable. Se verá mucho cemento en las gradas lo que aumentará aún mas la sensación de partido frío y desangelado.
A pesar de todo, habrá que jugar y ver qué pasa. Quedan noventa minutos y dicen que hasta que no pasa el último cura no termina la procesión. El riesgo es que el cura se nos congele y no pueda pasar del frío que haga, por lo que mejor será pensar que el último que pasó lo hizo hace siete días en el Nuevo Vivero y dejó casi todo ya resuelto.
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Calefacción para los que vayan
Uno de los alicientes con los que cuentan los escasos espectadores que acudan esta noche a Zorrilla, será el de contar con la calefacción instalada en la tribuna principal del estadio Zorrilla. La directiva vallisoletana, empeñada en jugar el partido a unas horas que aseguran temperaturas bajo cero, ha tenido a bien ubicar a todos los espectadores que acudan al encuentro en la localidad más cómoda del estadio. Los abonados no tendrán que pagar por presenciar este encuentro. Lo que parece casi asegurado es el mal estado del terreno de juego, el cual puede estar muy duro debido a las tremendas heladas que han caído sobre Valladolid estos días.
