Del Bosque ya grita
Mostró su cara más enérgica en la sesión de ayer: no paró de jalear a sus hombres e imprimió una tensión en el trabajo desconocida hasta el momento. Se acabaron los tiempos de bonanza. Parece que la paciencia de Vicente del Bosque ha terminado por agotarse.


La actitud del técnico en el entrenamiento de ayer no dejó lugar a dudas. Nunca se le vio animar con tanta insistencia las acciones de sus hombres sobre el césped de la Ciudad Deportiva. Premió con halagos las jugadas brillantes y los remates precisos, castigó con vehemencia los errores incomprensibles... Se expresó siempre en un tono áspero y con el vigor del que da un ultimátum, del sargento de hierro que espera el máximo de sus soldados, del patrón que persigue la extenuación de los suyos. El Madrid está cerca de tirar la Liga por la borda y el primero que se ha puesto las pilas es el capitán del barco.
Ya no hay margen de error para los blancos y Del Bosque, de manera consciente o no, ha cambiado su modus operandi. El técnico blanco alzó la voz para incrementar la intensidad en el trabajo, mientras los titulares ante el Roma permanecían ajenos en un rondo de recuperación. Mostró una faceta desconocida en él hasta el momento y cambió su mesura habitual por la voz de mando y la actitud alentadora.
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"¡Quiero que todas la jugadas terminen en gol!"... La frase del técnico resonó como un grito de guerra en la Ciudad Deportiva al tiempo que los jugadores abrían el balón a la banda para el centro y posterior remate. La insistencia de del Bosque parece indicar que éste es a su juicio el peor mal blanco. Los problemas defensivos terminaron por solucionarse (sólo dos goles en los últimos seis partidos), pero el Madrid continúa desaprovechando, partido tras partido, la mayoría de las ocasiones de gol.
Del Bosque reconoce la labor de los suyos y asegura estar contento con el juego del equipo, pero quiere un punto más de concentración."¡No quiero que nadie se meta en fuera de juego! ¡Esperad a que el compañero dé el pase para salir...! ¡Repetimos la jugada hasta que salga! Lógica su preocupación. Los diez puntos de diferencia con el Deportivo no permiten más tropiezos. El técnico blanco necesita que sus hombres se anden despiertos. Es la hora de la remontada."