JUEGOS OLÍMPICOS | SÓFTBOL

Fukushima: del desastre nuclear a la recuperación olímpica

Este miércoles (2:00 hora española) se disputa la primera competición de los Juegos en Fukushima, ciudad afectada hace 10 años por el tsunami y el fallo de sus reactores nucleares.

Tokio
Fukushima: del desastre nuclear a la recuperación olímpica
Issei Kato REUTERS

Hace diez años, en 2011, Japón sufrió un golpe horroroso. Un gigantesco tsunami invadió la isla. Hubo más de 18.000 muertos. Una de las partes más duras la vivió la prefectura de Fukushima. El terremoto y la macroola dañaron los reactores 1,2 y 4 de la planta nuclear de TEPCO y 160.000 personas dejaron sus casas por el riesgo atómico. Este miércoles 21 (2:00 hora española), antes de la ceremonia de apertura, los Juegos de Tokio comienzan en Fukushima, con el Japón-Australia de sóftbol. También habrá béisbol. Dos deportes nacionales, todo un símbolo.

“Los Juegos de Tokio 2020 tienen el significado de la recuperación de aquel desastre, así que son muy importantes para nosotros. Tendremos béisbol y sóftbol en el estadio Azuma. El mundo tendrá su atención sobre Fukushima, y podrán conocer nuestra situación”, cuenta para AS Yusuke Goto, coordinador de los Juegos de la Recuperación, uno de los leitmotivs de la cita olímpica cuando se creó y aprobó en Buenos Aires, allá por 2013: “Queríamos demostrar que Japón podía superar las adversidades”.

Fukushima y Tokio 2020 están estrechamente vinculados. Aparte de diversos actos en la zona (se descubrió una marioneta gigante), en los que se intenta mejorar la imagen y potenciar el turismo, el 25 de marzo, la antorcha olímpica inició allí su controvertida carrera en Japón. Acabará el 23 de julio en el estadio del distrito tokiota de Shinjiku, el remodelado escenario de 68.000 espectadores, sede de los Juegos de 1964. En aquella cita también se recordó otro desastre nuclear: el de Hiroshima y Nagasaki en 1945.

La central TEPCO de Fukushima.

Sin público a última hora

La diferencia entre aquellos tiempos es que desfiles y eventos se hacían entre un furor popular. Ahora, la capital japonesa aguarda silenciosa la antorcha y Fukushima, que tampoco tendrá público tras una decisión de última hora que decidió prohibir los 7.000 espectadores esperados en esta subsede. La tensión por el control de la COVID-19 bloquea la fiesta del deporte nacional. “La batalla contra el coronavirus cambia la forma, pero no la esencia del mensaje”, reflexionó el gobernador Masao Uchibori.

Béisbol y sóftbol, religiones en Japón, vuelven al calendario olímpico 13 años después. Las mujeres de softbol defienden el oro de Pekín, pero las jugadoras se debaten entre el miedo y la ilusión. Así lo describe el entrenador Taeko Utsugi: "No tuve ningún papel en las decisiones olímpicas, así que no sé cómo debería sentirme al respecto. El equipo piensa en la competición”.

“Quiero que la gente este feliz de ver sóftbol”, explicaba la capitana Eri Yamada, que vuelve tras su retiro sólo por estar en Fukushima,donde jugarán la fase de grupo único (todas contra todas) las niponas, Australia, Estados Unidos, Italia, México y Canadá. "Queremos dejar todo en el campo. Ese es mi pensamiento de cara a Fukushima. No habrá público, pero espero jugar lo mejor que pueda para que la emoción llegue a la audiencia a través de la televisión", dijo la lanzadora nipona Yukiko Ueno.

El béisbol abre con jugadores de la MLB

El 28 de julio llegará el turno del béisbol. Estados Unidos tendrá estrellas de la MLB como Todd Frazier, Eddy Alvarez, Triston Casas y Japón debutará ante la República Dominicana. "Haremos todo por ganar el oro, queremos que la gente de Japón viva más el béisbol tras los Juegos", reflexionaba Masahira Tanaka, exjugador de los New York Yankees y estrella de los Samuráis. Abren combate también en Fukushima. 

“Fukushima va a mejor y mejor, cada vez más. Estamos fomentando el turismo y las infraestructuras crecen. Y la gente está mucha más sana que hace diez años”, concluye Yusuke Goto. La radiación bajó de 2,74 a 0,13 en diez años, más de 100.000 personas han regresado a casa y los productos agrícolas se vuelven a exportar, fabrican su propio vino... Un rayo de esperanza en unos Juegos difíciles.

La marioneta gigante de 10 metros descubierta estos días en Fukushima.