Luis Milla: “¿La Selección? Es algo muy bonito con lo que ilusionarse”
Luis Milla Manzanares (Madrid, 31 años) repasa la actualidad en exclusiva para Diario AS. De por qué rechazó en enero la oferta del Como italiano.


El jugador del Getafe repasó la actualidad a nivel de club y personal en exclusiva con el Diario AS.
¿A qué se debe esa sonrisa y cómo están viviendo esta semana tras la victoria?
Sí, hombre, está claro que es una semana feliz. Creo que el equipo merecía un día así, un día grande. Vengo diciendo que nos preparamos para ganar en cualquier sitio, contra cualquier rival, y es un poco la mentalidad que tenemos, así que muy contentos por esta semana.
¿En qué minuto del partido se empezó a creer que la victoria era posible?
Está claro que cuando las circunstancias van yendo a tu favor te lo vas creyendo un poquito más. Pero no voy a negar que en el minuto ochenta miras el marcador y piensas que suele ser el momento del Madrid y esperas cualquier cosa. Sin embargo, sí que es verdad que ese día creo que todo salió redondo y fue muy merecido el resultado.
¿Le dan más valor a esta victoria por ser tan mediática que a otros encuentros, o son solo tres puntos más?
Valor hay que darle por lo que significa, por lo difícil que es ganar en un campo así contra un rival tan importante. Y hay que llevarlo al sitio donde hay que llevarlo, que es a lo positivo, a que nos dé mucha más confianza, a que nos empuje para adelante, pero quitarnos todos esos elogios que a veces debilitan, esos mensajes en una semana muy mediática que te pueden llevar a equívoco. Creo que estamos preparados y con ganas de afrontar un partido incluso más importante del que ganamos el fin de semana pasado.
¿Es el entrenador el primero en bajarles de la nube para centrarles en el próximo partido y recordarles que hay que seguir trabajando?
Sí, al míster ya lo visteis disfrutar el lunes; el martes nos volvió a felicitar, pero a partir del momento en que bajamos a entrenar ya estaba pensando en lo que viene, porque es el único camino para estar más cerca del objetivo. Como ya saben, el míster ya se ha encargado de apretarnos, de volver a exigirnos. Somos una plantilla que se exige cada día entrenando y, como digo, esto nos tiene que servir como un empujón, pero no desde el lado equivocado, sino del lado bueno para seguir en este camino.
¿Qué se le pasa por la cabeza cuando el árbitro pita el final del partido y confirma la victoria?
Pensé que era un día muy importante. Como han visto, creo que eran diecinueve años sin que el Getafe ganara allí. Son tres puntos que nos acercan un poquito más al objetivo, con todo lo que eso significa para el club y para el equipo, sobre todo después de una derrota que por circunstancias fue difícil, como la del Sevilla. En ese momento sentí mucha felicidad por el grupo, por el trabajo, por haber creído y porque el equipo volviera a demostrar cómo compite.
Cambiando a la parte más fea del encuentro, ¿cómo vivieron la agresión a Diego Rico y qué opinan de la actuación arbitral, teniendo en cuenta que usted vivió algo similar en el pasado?
Creo que no hace falta que lo diga yo, se han visto las imágenes. Todos somos conscientes de lo que pasó en ese momento, de que la intención era claramente golpear a Diego, y ya no solo es que signifique roja, es que podría haberle hecho mucho daño. La acción es de las más feas que recuerdo en tiempo. A veces los árbitros se equivocan, son humanos y al final es lo que hay, pero sí que es verdad que el del VAR tuvo suficiente tiempo para analizar bien la jugada, porque creo que lo merecía. Al final, como digo, son humanos, se equivocan y es lo que hay.
En caliente, y recordando acciones similares como la de Casquero, ¿qué le comentó al árbitro en ese momento?
Lo tengo claro y lo dije en la radio después del partido. No vi la jugada en directo, pero en el momento que me dicen que es un rodillazo de Rüdiger, ya te saltan las alarmas, porque conoces un poco cómo es, un jugador que defiende como defiende él, muy agresivo, que va sin pensar muchas veces, y yo tenía claro que eso no se hace sin querer. A partir de ahí, como digo, creo que los árbitros se equivocan, también los del VAR; son humanos, ven la tele y a veces se pueden equivocar. Mientras haya interpretación se van a seguir equivocando, porque todos nos equivocamos. A partir de ahí, hay que esperar que esas jugadas no se vuelvan a repetir, y no solo por Diego, sino por todos los futbolistas.
¿Cómo se encuentra Diego Rico tras lo sucedido?
Bien, Diego está bien por suerte, porque ya le digo que le podría haber hecho mucho daño. Como comento, ya no solo por Diego, sino por todos los futbolistas, ese tipo de jugadas no se pueden permitir.
¿Cree que el equipo recibe un trato distinto por parte de los árbitros en comparación con otros clubes?
Está claro que todo lo que se habla y lo que generan muchas veces los comentarios de los demás equipos, sobre todo cuando no consiguen un resultado contra nosotros, lo que se ha generado alrededor nuestro, creo que no ayuda. Pero yo siempre quiero confiar en que los árbitros hacen su trabajo independientemente de lo que se hable o de lo que se diga. Siempre he intentado ayudarles, creo que muchos jugadores podemos ayudarles más, entonces hay que pensar que son personas que se pueden equivocar igual que nosotros.
Tras un final de año complicado, han logrado darle la vuelta a la situación. ¿A qué se debe este cambio de dinámica y cuánto han influido los fichajes?
La verdad es que el último partido del año fue desastroso, creo que el peor. No recordaba, por lo menos yo en el Getafe, partidos en los que dimitiéramos totalmente; no estuvimos bien, no competimos de la forma que suele competir este equipo. ¿Qué ha pasado? Pues un cambio de chip. Ha venido gente con una predisposición espectacular, que se ha adaptado de manera increíble, futbolistas que son conscientes de lo que necesita el equipo, de lo que necesitaba. Estamos muy felices porque se han adaptado muy bien; creo que el grupo es maravilloso para ese tipo de jugadores, y a partir de ahí, poquito a poquito las victorias y el día a día nos han llevado a esta racha.
Los nuevos fichajes han dado un aire distinto al equipo. ¿Cómo valora su rápida adaptación y el rendimiento que están mostrando?
Sí, sin duda. Y con Seba (Boselli) igual, el otro día casi debuta de titular en la Liga contra el Madrid, con lo que eso conlleva. Creo que hizo un partido completísimo y hay que darle mucho valor. Como digo, son jugadores que son conscientes y que saben lo que toca, a lo que venían y lo que necesitaba el equipo. Nosotros estamos muy agradecidos, y creo que ellos también, por cómo los hemos acogido y por el equipo que tenemos, entonces esto hay que mantenerlo.
¿Qué le pareció la imagen de algunos de los nuevos compañeros abrazados y muy emocionados tras el partido, demostrando tanta implicación en tan poco tiempo?
Sí, yo creo que era por lo que significaba un poco el debut de Seba, lo que significaba para él. Es un chico que entrena bien, que se preocupa por aprender, por entender lo que le piden, entonces con ese tipo de jugadores hay que ir a la guerra, con Zaid lo mismo y creo que con todos. En general el día a día de la plantilla es maravilloso en ese sentido, y a pesar de que tenemos malos momentos, el grupo es muy fuerte.
Se comentó que rechazó una oferta para irse al Como en el mercado de invierno. ¿Es esto cierto?
No hay que mentir a la gente. Al final yo era consciente de la oportunidad que significaba para mí; ya hablé del proyecto, de la buena pinta que tiene Cesc como entrenador, de lo que están consiguiendo allí, y conozco al segundo entrenador también. Era una posibilidad que se abrió a última hora en el mercado, pero yo era consciente de que para el club era difícil asumir que yo pudiera salir, así me lo trasladaron. Entendía que mi responsabilidad era muy grande con el club para intentar salvarnos, para dejar al equipo en Primera División y, a partir de ahí, ver qué pasa en el futuro. Pero en ningún momento se planteó porque no era una posibilidad.
Recibe elogios de todas partes e incluso hay aficionados que lo consideran el mejor jugador de la historia del club. ¿Cómo percibe este cariño y qué importancia le da?
Se me pone la piel de gallina, la verdad que es especial. Es especial que la gente te valore, que sobre todo valoren el trabajo, lo que uno da al club en el día a día. Ya no solo la gente de fuera, también los de dentro, que valoren que el día a día es muy bueno, que intento ayudar a la gente, que intento que el club sea mejor, que mis compañeros mejoren, y es muy importante sentir ese cariño. Yo intento transmitirles esa pasión que tengo por el fútbol y lo que quiero conseguir, y que no me quiero quedar en esto. En cuanto al mejor jugador de la historia, hay muchísimos por delante de mí, hay leyendas auténticas, como Mauro, que está jugando conmigo y lleva todos los años que lleva aquí a un nivel increíble, o el propio Javi Casquero al que conozco. Así que estamos hablando de palabras mayores.
Casualmente, en el Getafe siempre han destacado grandes centrocampistas a lo largo de los años.
Sí, sin duda. Además, a Javi lo entrenó mi padre, así que lo conozco de hace tiempo y, como le digo, son palabras mayores.
Centrándonos en el partido de este fin de semana, ¿qué tipo de encuentro esperan contra el Betis?
Vienen después de haber hecho una gran primera parte en el derbi sevillano. Yo estuve viendo el partido y a quien le dijeras que iban a empatar, no se lo hubiera creído en el descanso. Es un equipo que tiene unas armas increíbles, un poderío muy grande y que viene haciendo las cosas muy bien en los últimos años, con el mismo entrenador, con muchos futbolistas manteniendo una misma base y haciendo las cosas muy bien. Va a ser muy complicado, pero como he dicho, nos preparamos para ganar a cualquiera y esa es la intención. Me preguntaron si firmaba el empate antes de ir al Bernabéu y dije que no, que quería ganar, y quiero ganar cada partido que juego con el Getafe.
Se nota que el equipo tiene mucha hambre de conseguir victorias.
Sin duda, pero ya digo que si no pensáramos así, ni saldríamos al campo. El míster nos recalca mucho eso de que cuando jugamos contra el Madrid parece como que no es nuestra liga, que no tenemos la obligación de ganar. Yo creo que tenemos que tener la obligación de ganar siempre, de querer ganar siempre, de tener esa ambición, y de esta forma vamos contra el Betis.
¿Cuál cree que es el techo que puede tener este equipo en la actualidad?
Ganar el domingo. Ese es el techo y ganar cada partido que tengamos. Nos tenemos que preparar para eso, y eso tiene mucho que ver con la mentalidad, con trabajarlo en el día a día, con creerlo, con pensarlo, con imaginarlo, y en eso intentamos estar.
A nivel personal, ¿considera que esta es su mejor temporada? Además, ¿mantiene la esperanza de recibir la llamada de la Selección en un futuro cercano?
Al final, sobre mi momento creo que es algo de lo que no tengo que hablar yo. Sí que es verdad que siempre he dicho que estoy en un momento muy bueno tanto personal como profesional. Creo que estoy en un momento de madurez que me ayuda a rendir de la forma que estoy rindiendo, que tengo un gran equipo detrás, que tengo un cuerpo técnico que confía en mí a ciegas y hace que pueda rendir al nivel que estoy rindiendo. Pero no me quiero quedar en esto para nada, tengo una ambición muy grande, tengo unas ganas de crecer, de aprender, de ser mejor cada día y así vengo cada día aquí al Getafe. Y sobre el tema de la Selección, es algo muy bonito en lo que pensar, en lo que imaginar, en lo que ilusionarse; es el sueño de todo jugador. Tenemos la mejor Selección del mundo con los mejores jugadores del mundo quizá en la posición en la que juego yo, y si algún día el seleccionador toma la decisión de que vaya, estaré feliz de poder ayudar, de dar el máximo que pueda por la Selección. Ojalá que algún día ese premio, si hago las cosas bien, que lo principal es hacer las cosas bien en tu club, pueda llegar.
¿Ha tenido algún contacto o ha hablado en alguna ocasión con el seleccionador nacional?
No, qué va, para nada. Y no es algo en lo que pierda el tiempo en pensar o en darle vueltas, porque ya digo que lo principal es hacer las cosas bien aquí, hacer las cosas bien en el día a día, prepararse, tener la ambición y la ilusión de ser mejor. A partir de ahí, esas cosas llegan cuando quizá menos te lo esperas.
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