Larga vida al heroico Athletic
Con el equipo bilbaíno sometido por el Atalanta, tres grandiosos chispazos permiten a los leones depender de sí mismos para disputar los playoffs.


El gélido Bérgamo resultó Copacabana para un Athletic extraviado en la primera parte, pero pletórico y primaveral en la segunda, ante un Atalanta que se quedó anonadado. Uno se jugaba entrar en el bendito Top-8 y el otro la vida. Pues prevaleció el hambre de Carpanta del segundo. Hay partidos imposibles y equipos decididos a tirar de épica para derribarlos. Así se comportó la tropa de Valverde en el norte de Italia, al pie de los Alpes. Con diez bajas, algunas de ellas capitales como los Williams, y con Sancet escondido de inicio como reserva, parecía de locos tener un gramo de esperanza de salir vivo en la que era la final de los leones en esta Champions, ya que una derrota les enviaba al baúl del olvido. Pues cuando todo estaba perdido, revivió de una manera inesperada: Navarro sacó la chistera e hizo magia durante 15 minutos. Salieron Sancet, Galarreta y Serrano al rescate. Algunos actores secundarios se consagraron de forma eterna en un escenario memorable. Fue un conjunto muy desconcertante, que se estaba librando de una sonora goleada y se revolvió con tres acciones fulminantes. No está muerto quien pelea. Enormes, como si fueran campeones.
Algo tenía que ingeniar Valverde para disfrazar su chatísima plantilla. El Txingurri, encasillado eternamente en su 4-2-3-1 del que no se desprende ni con agua hirviendo, mudó su piel sobre el campo con un 5-2-3 que sorprendió a propios y extraños. La estrategia era aguantar el empate a cero y, si sonaba la flauta, cazar una en un previsible desierto atacante. No le salió bien, al contrario, la idea saltó por los aires al cuarto de hora de juego. Pero supo rectificar para no decir adiós al torneo que todos anhelan, para que la máquina de soñar no se detenga. Abrumado en la Supercopa, embutido en prodigios para progresar en Copa y deambulando en la Liga, le quedaba montar una noche de héroes que cambiara el curso de esta temporada.
Palladino, ante su primera noche con derrota en esta Champions, cambió medio equipo con respecto al duelo ante el Pisa, cinco jugadores, revolucionó la línea defensiva. El fútbol fue del cuadro local en la primera parte, más recreativo, con superior bravía, con pulso ante un rival en versión enchironada. Si la idea era encastillarse en el área propia y defender el empate a cero, los planes quedaron arruinados muy pronto. Valverde quería tapar los pasillos interiores y Palladino lo leyó rápido, con balones largos a las bandas a la espalda de los carrileros y el cambio de juego posteriormente de una orilla a otra. Así evitaba las pérdidas en zonas comprometidas. En una de estas, el omnipresente Zappacosta aprovechó la autopista por la derecha del ataque de la Dea para llegar y disparar. El rechace lo agarró Ederson, que distribuyó a la izquierda y allí, con enorme comodidad, centró Zalewski. Remató de cabeza la torre Scamacca, que ganó en la pelea a Paredes. Este pidió falta pero es que en la Champions nadie perdona nada.
El Atalanta estaba como pez en el agua. No le atacaban y no le hacía falta asociarse: calculaban la ruta desde atrás y cuando veían un hueco lanzaban balones al espacio por una de las dos bandas. Las coberturas de los leones en esas zonas eran penosas. Bernasconi tuvo el segundo. Y dos fueras de juego evitaron posteriormente que se ampliara la ventaja. Aunque estaba anulada la jugada por esa circunstancia, Simón hizo una doble parada espectacular. El drama vasco era de época. Mientras, bienaventuranzas para un Atalanta subido a la ola buena.
Todos pensaban que ni el ilusionismo sublime del mejor Houdini podría levantar a este Athletic tan afeitado. Se equivocaban. No era un Atalanta de luces de neón, el equipo apologista del ritmo, pero no le hacía falta mucha cosa. Primero abrochó la pelota y desenchufó por completo al cuadro bilbaíno, pero luego se vio que su moral era muy frágil. Al descanso, 310 pases de los nerazzurri, por 85 de los visitantes. El experimento no le salió a Valverde y supo entonar el mea culpa en el descanso. Metió a Sancet por un perdido Adama y regresó a sus esencias, con cuatro atrás. De Roon bajó a intentar tapar a Oihan, pero éste disfrutó como un enano.
Jauregizar vio la tercera amarilla del torneo y se perderá la despedida ante el Sporting de Portugal. El segundo período amaneció igual, con un balón al poste de los lombardos y su intento por ampliar la ventaja. Pero inesperadamente emergió un Athletic mucho más apañado y decidido. Tres arrancadas y tres golazos, chispazos de genialidad. Fue memorable. Justo cuando los italianos jugaban más a placer, con Zappacosta en un recital de llegadas y disparos, los leones activaron la trampilla para mandarlos al río. Todo partió de un balón en largo de Lekue. Cedió con el pecho Navarro a un Guruzeta que definió magistralmente por abajo ante Carnesecchi. Resultó un chute emocional desmedido, desintegró a los anfitriones. Era un milagro que reactivó las piernas de los bilbaínos camino de la voltereta.
Serrano apenas pisó el terreno de juego y consumó la remontada, una actividad casi desconocida en los últimos tiempos. Y Navarro, inconmensurable en suelo transalpino, remató la faena. Dos asistencias y una diana, no se le puede pedir más. Tres tiros a puerta del equipo y todos acabaron en la red. La zaga local se desmoronó. Los vascos entendieron que para romper las marcas individuales de la Dea había que tocar rápido, buscar paredes, desmarques... En un instante los de Palladino pasaron del tercer puesto al decimotercero en la tabla, de la clasificación directa casi asegurada a los octavos de final a una situación en la que ni siquiera una victoria en Bruselas ante el Brujas sería suficiente para asegurar un puesto entre los ocho primeros.
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El vendaval impidió a un grupo de seguidores llegar a tiempo al New Balance Arena. No pudieron salir de Loiu y se fueron a Burdeos en autobús para volar a Italia. Entraron al estadio en el minuto 61, cuando el Athletic perdía 1-0 y atravesaba su peor momento del partido. “En el coche nos enteramos por la radio de que íbamos perdiendo”, relataban. “Pensamos que, ya que estábamos allí, había que animar hasta el final”. Lo que vino después justificó cada kilómetro recorrido. El Athletic se rehízo, remontó y acabó firmando una victoria épica, una de esas noches que se cuentan durante años. Arturo, uno de los expedicionarios, ponía al mal tiempo, buena cara. “Nos dijeron luego que no nos habíamos perdido nada”, contaba con ironía. Lo cierto es que su llegada coincidió con la mejor versión del equipo, la del empuje. Todo, hasta esta desgracia, salió a pedir de boca. Casi al final recortó diferencias Krstovic. Ver para creer lo de este equipo. Un giro de guion lo cambió todo. El Athletic depende de sí mismo. En casa y ante el Sporting está el billete. Llegar ya con esa opción es un éxito. Una posición casi idílica.
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- 29 Marco Carnesecchi -
- 23 Kolasinac (75')
- 3 Kouakou Odilon Kossounou
- 19 Djimsiti
- 77 Zappacosta (75')
- 47 Lorenzo Bernasconi (81')
- 15 Marten de Roon
- 13 Éderson Silv
- 59 Nicola Zalewski (65')
- 9 Gianluca Scamacca (65')
- 17 Charles De Ketelaere
- Banquillo
- 10 Lazar Samardzic (75')
- 8 Pasalic
- 70 Daniel Maldini
- 7 Kamal Deen Sulemana (81')
- 11 Ademola Lookman (65')
- 42 Giorgio Scalvini
- 90 Nikola Krstovic (65')
- 4 Isak Hien
- 57 Sportiello
- 6 Yunus Musah
- 69 Honest Ahanor (75')
- 31 Rossi
- 1 Unai Simón
- 15 Lekue
- 3 Daniel Vivian
- 4 Aitor Paredes
- 19 Adama Boiro (45') -
- 30 Alejandro Rego (58')
- 2 Gorosabel (80')
- 18 Mikel Jauregizar (58')
- 23 Robert Navarro
- 20 Unai Gómez (67')
- 11 Guruzeta
- Banquillo
- 26 Mikel Santos
- 31 Asier Hierro
- 16 Ruiz de Galarreta (58')
- 22 Nico Serrano (67')
- 44 Selton Sánchez
- 27 Álex Padilla
- 6 Vesga (58')
- 35 Ibon Sánchez
- 12 Jesús Areso (80')
- 33 Adrián Pérez
- 34 Jon de Luis
- 8 O. Sancet (45')
Cambios
Oihan Sancet (45', Adama Boiro), Íñigo Ruíz de Galarreta (58', Alejandro Rego), Mikel Vesga (58', Mikel Jauregizar), Ademola Lookman (65', Nicola Zalewski), Nikola Krstovic (65', Gianluca Scamacca), Nico Serrano (67', Unai Gómez), Lazar Samardzic (75', Davide Zappacosta), Honest Ahanor (75', Sead Kolasinac), Jesús Areso (80', Andoni Gorosabel), Kamaldeen Sulemana (81', Lorenzo Bernasconi)
Goles
1-0, 15': Gianluca Scamacca, 1-1, 57': Guruzeta, 1-2, 69': Nico Serrano, 1-3, 73': Robert Navarro, 2-3, 87': Nikola Krstovic
Tarjetas
Arbitro: Danny Makkelie
Arbitro VAR: Michael Salisbury, Andrew Dallas
Daniel Vivian (21',Amarilla), Mikel Jauregizar (53',Amarilla), Marco Carnesecchi (94',Amarilla)






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