BARCELONA

El Barça pulsa de nuevo a Morata

Tapado esta vez por el foco de Lewandowski, Xavi ha mantenido el contacto con el delantero, que desde un segundo plano puede tener más opciones.

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Álvaro Morata (23-10-1992) no ha desaparecido del radar del Barça desde enero. Entonces, fue la petición número uno de Xavi para reforzar la delantera, pero el Atlético puso trabas al fichaje y Mateu Alemany se tuvo que lanzar a por Aubameyang. Xavi, sin embargo, ha mantenido cierto contacto con el jugador, que vuelve a ser una posibilidad para el Barça 2022-23.

El escenario, esta vez, es distinto. Morata interpreta el rol de tapado mientras todos los focos se dirigen a Robert Lewandowski, un sueño casi imposible para el Barça, que aun así apura sus opciones para intentar incorporar al polaco. Nadie, sin embargo, cree que el escenario económico del club azulgrana le permita ese fichaje. Ahí es donde entra Morata, que es una alternativa posible aunque, como se demostró en enero, su salida tampoco es sencilla.

Morata termina en junio su vinculación a préstamo con la Juventus y, en principio, debe regresar al Atlético de Madrid. Si la entidad bianconeri quiere quedarse con el delantero madrileño, debe pagar 35 millones de euros; y no parece demasiado dispuesta a hacerlo. Arsenal y Barça están pendientes de la situación del jugador, que no continuará por diversas razones en el Atlético de Madrid. El Barça ya intentó el pasado mes de enero pagar el traspaso del jugador en variables (partidos jugados, goles), pero el Atlético no estaba dispuesto a reforzar a un rival directo, menos en enero. De fondo está el asunto Griezmann. El Atlético tendrá que pagar 40 millones de euros al Barça en 2023 siempre que el francés haya jugado al menos el 50% de los partidos en los que haya estado disponible. Esa pieza podría resultar clave para la operación Morata pero, a estas horas, ni siquiera está claro que Griezmann vaya a seguir la próxima temporada de rojiblanco.

A día de hoy, la gran obsesión de Morata es encontrar el destino perfecto que le permita llegar en la mejor condición al Mundial. Eso significa alcanzarlo en plenitud física, mental y futbolística. Y todo pasa por jugar para que su puesto no peligre. Ese factor será decisivo en su negociación con el Atlético y con su club de destino.